En el marco del Día Internacional de la Concienciación sobre el Autismo, el Aeropuerto Internacional de Mérida presentó un programa pionero de atención a pasajeros con condiciones de neurodivergencia, autismo o discapacidad no visible.
Se trata de una iniciativa que transforma la experiencia de viaje, y posiciona al estado como referente emergente en inclusión social.
Durante el evento, encabezado por autoridades aeroportuarias, representantes del DIF Yucatán y diversos actores del sector público y privado, se subrayó que este esfuerzo responde a la visión de que los espacios públicos sean entornos accesibles, dignos y respetuosos para todas las personas, sin excepción.
Héctor Navarrete Muñoz, director de Aeropuertos Regionales de Grupo Asur, destacó que el programa coloca al ser humano en el centro de las operaciones, con acciones concretas como la capacitación del personal en temas de neurodivergencia, el uso de lenguaje adecuado, protocolos de atención empática y manejo de crisis.
Asimismo, anunció la implementación de señalética inclusiva y la entrega de cordones distintivos para identificar, de manera discreta pero visible, a pasajeros que pudieran requerir apoyo adicional.
Estos cordeles podrán ser solicitados en las tiendas misceláneas dentro del mismo aeropuerto.
Entre los múltiples esfuerzos institucionales emergió la visión de la maestra Renata Edith Pérez Zamudio, fundadora y directora del Centro Educadora en el Espectro, cuya participación ha sido clave en la concepción y desarrollo del proyecto.
En su discurso, agradeció la apertura de las autoridades, quienes dimensionaron el alcance de esta iniciativa.
“Hoy estamos dando un paso muy grande, diría yo demasiado grande a la inclusión”, expresó, al tiempo que enfatizó que no se trata únicamente de facilitar servicios, sino de derribar las barreras sociales que históricamente han limitado a las personas con autismo.
Su intervención no fue únicamente institucional, sino también personal.
Compartió que por años enfrentó rezago y críticas, su testimonio dio un matiz humano al proyecto, el de una mujer que ha convertido la experiencia propia en motor de cambio colectivo.
“Hoy me siento muy orgullosa y agradecida… gracias por haber creído en mí y por ayudarme a romper las barreras sociales”, dijo.
El proyecto, según explicó, incorpora elementos innovadores como carteles de apoyo en situaciones de crisis y señalética especializada, herramientas que, afirmó, no tienen precedentes a nivel internacional.
La aspiración, señaló, es que Yucatán no solo sea referente nacional, sino un modelo global en inclusión para personas con neurodivergencia.
De acuerdo con las autoridades, el programa también contempla la iluminación de la fachada del aeropuerto en color azul como símbolo de conciencia y solidaridad, así como la colaboración interinstitucional para replicar estas acciones en otros sistemas de transporte en el estado.
