El estrés es una de las condiciones que se manifiestan en el cuerpo, pero que con frecuencia es ignorada hasta que genera consecuencias mayores.

De acuerdo con la doctora Yanerkis León Gil, el estrés es “una respuesta fisiológica del organismo ante situaciones que se perciben como amenazantes, demandantes o que superan los recursos personales”. Aunque se trata de una reacción normal del cuerpo, el problema radica en el estilo de vida actual.

En la sociedad moderna existen múltiples factores que provocan que las personas se encuentren en situaciones que los llevan al límite, indica. En muchos casos, se trata de circunstancias que no tienen una solución inmediata, lo que detona esta respuesta de manera constante.

Por ejemplo, dormir pocas horas, jornadas laborales extenuantes, el tráfico, así como las presiones en el trabajo o en el hogar puede derivar en estrés crónico.

Este padecimiento, explica la especialista, se produce por la exposición constante a estos factores, lo que ocasiona la liberación continua de cortisol y adrenalina a través de las glándulas suprarrenales.

A corto plazo, esta reacción puede generar ritmo cardíaco acelerado, sudoración y ansiedad, lo cual es normal; el problema surge cuando este estado se mantiene de manera prolongada.

Entre los principales signos de alerta en el plano físico destacan dolores de cabeza, insomnio, fatiga, palpitaciones y problemas gastrointestinales.

En el ámbito emocional puede haber ansiedad, irritabilidad y dificultad para concentrarse; en la conducta se manifiestan cambios como pérdida de apetito, aislamiento o el consumo de alcohol o medicamentos como forma de alivio.

De no atenderse, el estrés puede derivar en trastornos más graves como crisis de ansiedad recurrentes, depresión, trastornos alimenticios, debilitamiento del sistema inmune e incluso enfermedades gastrointestinales severas.

Ante este panorama, Yanerkis León recomienda dormir entre seis y ocho horas, realizar actividad física de manera regular, practicar técnicas de respiración o meditación, organizar mejor los horarios, y fortalecer las redes de apoyo con familiares y amigos.

Finalmente, subraya la importancia de acudir con un médico ante cualquier síntoma, ya sea para descartar otros padecimientos o, en su caso, canalizar al paciente con especialistas en salud mental.— Pablo May Pech

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán