Un llamado a la reflexión, la esperanza y el reencuentro con la fe es lo que representa la cobertura de las imágenes religiosas durante la Semana Santa.
En este periodo litúrgico es común observar en los templos cómo las imágenes son cubiertas con paños o telas de color morado. Pero, ¿a qué obedece esta práctica y qué significa?
El presbítero Juan Agustín Hoil Ucán, párroco de la Iglesia de la Transfiguración del Señor y coordinador diocesano de la Pastoral Vocacional en la Arquidiócesis de Yucatán, explicó el sentido profundo de una de las tradiciones más visibles de estos días: cubrir las imágenes religiosas con telas moradas.
¿Por qué se cubren las imágenes religiosas en Semana Santa?
De acuerdo con el presbítero, esta tradición responde a un llamado a la sobriedad y la austeridad dentro de los templos; sin embargo, su significado va más allá de lo visible, al invitar a los fieles a vivir un tiempo de recogimiento interior y preparación espiritual.
“Es una forma de expresar la necesidad que tenemos de Dios. Al cubrir las imágenes, se nos invita a hacer un esfuerzo interior para buscarlo”, señala Juan Hoil.
¿Qué simboliza esta práctica en la Iglesia?
Señala que esta práctica se hace más visible durante la Semana Santa, ya que simboliza un tiempo de silencio espiritual en el que los fieles son llamados a la reflexión.
¿Qué día se tapan los santos en Semana Santa?
Explica que las imágenes suelen cubrirse durante la Semana Mayor y se descubren al inicio de la Pascua, como signo de la alegría por la Resurrección.
¿Por qué se utiliza tela morada?
El presbítero añade que el uso del color morado no es casual, pues se trata de un tono litúrgico presente durante la Cuaresma y en algunos días de la Semana Santa.
Este color representa la esperanza, la espera y la preparación espiritual de los creyentes.
“Vivimos un tiempo de expectativa, de búsqueda de la alegría plena que llega con la Resurrección” afirma.
TE SUGERIMOS LEER: Parroquia Cristo Resucitado en Mérida pide ayuda para localizar al dueño de un auto abandonado
¿Cuál es el origen de esta tradición?
Sobre el origen de esta tradición, el presbítero indica que no se tiene una fecha exacta de inicio, por lo que se considera una práctica antiquísima de la Iglesia, documentada en los libros litúrgicos.
Precisa que, si bien su cumplimiento es obligatorio en templos consagrados, también puede replicarse en los hogares como un ejercicio voluntario de fe.
Asimismo, hizo un llamado a los jóvenes, sector que, señala, se alejó en gran medida de la vida parroquial a raíz de la pandemia y cuya reincorporación ha sido paulatina.
No obstante, expresa que resulta alentador observar cómo algunos han comenzado a regresar, situación que, dijo, pudo constatar durante las recientes jornadas de confesiones realizadas por el decanato.
TE RECOMENDAMOS LEER: CFE alerta por corte óptico, ¿qué es y para quiénes aplica?
¿Qué es la Semana Santa?
“Es un tiempo muy bonito para hacer una pausa, reflexionar sobre nuestra vida y reconocer la necesidad de Dios”, expresa, invitando a los jóvenes a acercarse a sus parroquias, participar en celebraciones y aprovechar actividades como las Pascuas juveniles.
La fe también se vive desde casa
Señala que para aquellos feligreses que no puedan acudir a las actividades que sus iglesias realicen, por cuestiones de salud o de movilidad, la fe también se vive desde casa, por lo que sugiere participar de manera remota, a través de medios digitales o la televisión.
El coordinador diocesano, recuerda que existen muchas formas de vivir estos días, ya sea asistir a las ceremonias, practicar el ayuno, evitar algunos alimentos, guardas silencio o hacer reducción de las distracciones cotidianas, acciones que afirma son formas de entrar en un espíritu de recogimiento y preparación.
En medio del silencio y la austeridad, la Iglesia propone un camino de reflexión que, más allá de las tradiciones, busca tocar el corazón de los creyentes y conducirlos hacia la esperanza de la Pascua.
