• Sobre estas líneas, José Enrique Molina Casares, titular de la Canaco Servytur de Mérida, en entrevista recalca que el incremento del precio de la gasolina impacta a los alimentos y a los presupuestos de los negocios. A la izquierda, un recorrido en el mercado Lucas de Gálvez

El precio de la canasta básica subió un 3% en los primeros dos meses de 2026 como consecuencia del alza en el precio de las gasolinas, informa José Enrique Molina Casares, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) de Mérida.

Esto impacta en el precio de los productos, principalmente en la línea de abarrotes, por lo que cualquier aumento en los combustibles siempre encarece a los alimentos, reconoce.

Entrevistado sobre la advertencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) de que ya ajusta las tarifas de fletes por el alto precio del diésel, Molina Casares revela que la Canaco Servytur monitorea cada mes de manera secreta los precios de la canasta básica en diferentes tiendas de la ciudad, a fin de conocerlos con certeza, y comparte que éstos suben.

Ya cuentan con los resultados de enero y febrero pasado, dice. A principios de este mes se tendrá el registro de marzo, “pero sin duda la tendencia sigue a la alza”.

“La Canaco hace una encuesta interna entre nuestros afiliados. Literalmente compramos los productos y los comparamos mes a mes”, señala.

“En los dos últimos meses, estamos hablando de enero a febrero, creo que, si no me equivoco, aumentó un 3%. Vamos a comparar marzo con abril para ver cómo sigue esta tendencia alcista”, agrega.

El líder empresarial asegura que definitivamente el precio del combustible impacta en el producto final al consumidor y también afecta a los comerciantes que ofrecen servicios y productos alimenticios, porque trastoca el programa presupuestal anual de los empresarios.

Generalmente, ellos elaboran el presupuesto del negocio con una estimación sobre cuánto subiría el combustible, aunque no previeron que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán tuviera un fuerte impacto en el hidrocarburo y ahora eso afecta al comercio.

A veces las empresas modifican su precio; sin embargo, hay otras que no lo hacen, explica. Entonces, los comerciantes tienen que aguantar y respetar lo ya vendido y pactado, y eso merma las utilidades.

¿Ya aumentaron los precios del sector comercio?

“Han habido algunos ajustes, dependiendo de la medida de las posibilidades de cada una de las empresas, unos que tienen economía fuerte pueden aguantar un poco más”, responde.

“Los aumentos dependen de la empresa, depende del producto o del servicio, es como van considerando cada uno de nuestros afiliados, si ajustan o no el precio”.

¿Dónde ve que hay aumentos?

“En los abarrotes y en los regalos, pero es en el comercio en general”, afirma.

¿Hay peligro de un aumento en la inflación por esta carestía?

“Esperamos que se pueda contener porque la inflación nos pega a todos”, subraya.

“La inflación es un tema que impacta en sueldos, salarios, productos y mercancías. La acción que hizo el gobierno federal de tratar de regular el precio de la gasolina es para aguantar un poco más, mientras se arregla la situación”.

“Hay más o menos la intención de controlar el tema inflacionario; sin embargo, hay que esperar a ver cómo se va comportando en el resto del año. Vamos a ver qué proyecciones reales son”.

¿Puede aumentar más la inflación? Era de 4.02 en febrero y pasó a 4.63% en marzo.

“Cualquier incremento de precios en productos y en servicios lo puede ocasionar y eso haría más cara la vida”, indica.

“A nadie le gusta que sea más cara la vida porque eso significaría la necesidad de más salarios, requeriría un ajuste salarial. Entonces viene una bolita de nieve y no queremos que se mueva porque el dinero no va a rendir lo mismo que ayer”.

¿Puede bajar el consumo si la gente no tiene para gastar?

“La gente piensa más en lo que compra, mide más sus gastos. Con la inflación no sigues teniendo el mismo sueldo y uno trata de ajustarse con lo que tiene”.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.