Celebración religiosa en Cenotillo, una de tantas poblaciones yucatecas con alta dependencia de las remesas que se envían de Estados Unidos
Celebración religiosa en Cenotillo, una de tantas poblaciones yucatecas con alta dependencia de las remesas que se envían de Estados Unidos

La migración de yucatecos hacia Estados Unidos continúa como una válvula de escape ante la falta de empleos bien remunerados en el estado, pero también representa una de las principales fracturas sociales en cientos de comunidades del interior. Detrás de cada envío de dinero hay historias de separación familiar, carencias estructurales y una creciente dependencia económica que hoy vuelve a colocarse en debate.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), alrededor de 250 mil yucatecos viven en el extranjero, principalmente en Estados Unidos.

Aunque las remesas alcanzaron los 993 millones de dólares en 2025, especialistas y organizaciones civiles advierten que estos recursos, lejos de resolver el problema de fondo, han generado economías locales altamente dependientes.

Migración, con fuerte impacto social en Yucatán

Agrupaciones como Poder Migrante y Ajxíimbalo’on coinciden en que el impacto de la migración no es únicamente económico.

En municipios como Mama, la ausencia del padre —quien generalmente emigra— ha derivado en afectaciones emocionales profundas; incluso, en algunos casos, escuelas han optado por suspender celebraciones del Día del Padre debido al impacto en los estudiantes.

A este panorama se suman las recientes políticas migratorias más restrictivas en Estados Unidos, que han incrementado la incertidumbre. Tan solo en 2025 se registraron 326 deportaciones de yucatecos, y para 2026 ya se reportan casos en proceso, lo que genera angustia en comunidades con alta dependencia en las remesas.

Las autoridades estatales han aplicado diversos programas para atender tanto a migrantes como a sus familias.

El Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya) ofrece apoyos económicos, asesoría legal, trámites y acompañamiento en procesos de deportación, mientras que el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) brinda asistencia temporal para la reinserción social.

Por su parte, la Secretaría de Fomento Económico y Trabajo (Sefoet) impulsa programas como “Yucatán Sin Fronteras” y esquemas de autoempleo. Sin embargo, estos esfuerzos se consideran limitados frente a la magnitud del fenómeno, ya que no logran frenar la migración ni garantizar condiciones suficientes para el retorno definitivo.

Empleo VS. Salario

Si bien en décadas pasadas la migración respondía a la falta absoluta de empleo, hoy el problema radica en la calidad del mismo.

Existe trabajo en Yucatán, pero los salarios siguen siendo considerablemente más bajos que en Estados Unidos, lo que mantiene vigente el incentivo para emigrar, pese a los riesgos y sacrificios que implica, tanto en materia de seguridad como en el distanciamiento familiar.

Además, organizaciones advierten sobre nuevas presiones: menor flujo de remesas por la desaceleración económica global, aumento de deportaciones y reducción de visitas de migrantes durante temporadas como Semana Santa, ante el temor de no poder regresar a territorio estadounidense.

Entre las soluciones planteadas destaca la creación de un padrón de migrantes yucatecos en el extranjero, que permita diseñar políticas públicas más focalizadas.

Este registro podría construirse a partir de sistemas existentes, como matrículas consulares y bases de datos institucionales, con apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Asimismo, se ha propuesto fortalecer programas de salud mental, vivienda y alimentación para las familias, así como ampliar las brigadas de atención del Indemaya y vincularlas con apoyos del DIF.

Secretaría del Migrante en Yucatán, iniciativa

Otra iniciativa impulsada por Poder Migrante es la creación de una Secretaría del Migrante en Yucatán, similar a modelos implementados en otras entidades del país, con el objetivo de coordinar acciones, generar estadísticas confiables y atender de manera integral tanto a quienes migran como a quienes permanecen.

Pese a los programas existentes, la realidad muestra que muchos migrantes que regresan a Yucatán optan por emigrar nuevamente ante la falta de oportunidades sostenibles. Esto evidencia que las políticas actuales, si bien necesarias, no han sido suficientes para modificar las condiciones estructurales que originan la migración.

El panorama actual refleja una problemática compleja: comunidades enteras sostenidas por remesas, familias fragmentadas y un sistema de apoyos que, aunque presente, resulta limitado. En este contexto, la necesidad de una estrategia integral —que combine desarrollo económico, atención social y coordinación institucional— continúa como una deuda pendiente para Yucatán.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.