EL CUYO, comisaría de Tizimín.— La afluencia de visitantes en este puerto, del municipio de Tizimín, fue regular ayer sábado, como parte del segundo fin de semana de la temporada vacacional de Semana Santa.
La presencia de vacacionistas resultó menor en comparación con el Viernes Santo, debido a las condiciones climáticas lluviosas y nubladas.
A diferencia del día anterior, cuando ingresaron más de mil personas y desde temprano quedaron ocupadas todas las palapas y sombreaderos, ayer hubo mayor disponibilidad de espacios para las familias. Incluso, las calles del puerto se vieron más despejadas y con tránsito vehicular más fluido.
En el sector hotelero, Mario Aguilar Soto informó que la ocupación se mantiene en 80% durante este fin de semana. Sin embargo, señaló que existe un alto número de reservas para los próximos días, e incluso desde el viernes próximo varios establecimientos alcanzarían el 100% de ocupación.
Añadió que, aunque continúa la llegada de visitantes, muchos optan por viajes de corta estancia, es decir, arriban por la mañana y se retiran por la noche.
Indicó que ha notado un incremento en la renta de casas veraniegas durante estas vacaciones, ya que grupos de incluso tres familias prefieren esta opción por resultar más económica que hospedarse en hoteles, cuyos precios por noche superan los 500 pesos.
Por su parte, el prestador de servicios turísticos Jairo Enrique Salas comentó que la actividad ha sido baja en comparación con otras temporadas. Explicó que durante el verano suele registrarse mayor demanda de servicios como pesca deportiva y recorridos para el avistamiento de flamencos; sin embargo, las condiciones actuales de viento han limitado estas actividades.
Por motivos de seguridad, agregó, la Capitanía de Puerto ha reglamentado el ingreso mar adentro hasta cierta distancia, lo que impacta directamente en la oferta de servicios turísticos.
En cuanto a la seguridad, el subdirector de la Policía Municipal, Marcial Navarro Perera, informó que hasta el momento no se han registrado incidentes relacionados con bañistas.
Indicó que elementos permanecen apostados en el muelle de concreto, donde vigilan y exhortan a los visitantes a no lanzarse al mar desde ese sitio debido al fuerte oleaje.
También señaló que se han hecho llamados de atención a personas que intentan ingresar al agua en estado inconveniente y, en casos de menores sin supervisión, se notifica a sus familiares para prevenir riesgos.





