La pesca furtiva continúa afectando al sector pesquero, pues no se respeta plenamente la veda y existen casos documentados. “Por eso esperamos presentar una coalición como iniciativa del sector pesquero para coadyuvar en la lucha contra ese problema. Necesitamos más ojos que vean lo que está pasando”, declaró Enrique Sánchez Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera (Canainpesca).
El dirigente señaló que este año también influyeron factores como el mal tiempo y los trámites administrativos, los cuales retrasaron la salida de las embarcaciones. Debido a ello, el inicio de la temporada de mero no registró la dinámica esperada. “Lo único favorable son los precios, que comenzaron altos”, añadió.
Entrevistado sobre los primeros resultados de la temporada, iniciada el miércoles 1 de abril, el empresario indicó que aún no se tiene un panorama claro. Explicó que la actividad no despegó como en otros años debido, en parte, a los fuertes vientos del noroeste y suroeste, que obligaron a la Capitanía a cerrar los puertos durante varias semanas.
A ello se sumaron retrasos en los trámites documentales y permisos ante las autoridades portuarias, lo que dificultó la salida de las embarcaciones a tiempo.
Problema persistente
Sánchez Sánchez recordó que la pesca furtiva sigue siendo un problema persistente. “Durante la veda hemos documentado la presencia de buzos pescando, lo que ha impactado negativamente en las capturas, a pesar del trabajo coordinado con las autoridades para poner un límite a esta práctica”, indicó.
Ante esta situación, industriales, pescadores privados y del sector social decidieron unirse para impulsar la creación de una coalición del sector pesquero, en la que esperan integrar a autoridades estatales y federales para reforzar la inspección y vigilancia tanto en tierra como en altamar. “Es una iniciativa del sector en general. Necesitamos más vigilancia”, subrayó.
El líder empresarial insistió en la urgencia de frenar la pesca furtiva, ya que continúa afectando de manera significativa la actividad. Reconoció que, aunque existe coordinación con las autoridades, el problema no ha sido resuelto.
Asimismo, reiteró que las capturas de mero están por debajo de las expectativas. Señaló que aún no se cuenta con cifras definitivas, pues se espera el retorno de más embarcaciones para evaluar con mayor precisión el comportamiento de la temporada.
A pesar de este panorama, destacó que los precios de especies como el mero comenzaron al alza. Indicó que el negrito se comercializa alrededor de 290 pesos el kilogramo y el mero rojo entre 265 y 270 pesos, cifras superiores a las del año pasado.
Este incremento, explicó, responde a factores internacionales, como el alza en los precios del petróleo y los insumos, así como a la inflación global. Estos elementos han impactado en los costos de producción y, en consecuencia, en el precio final al consumidor.
Añadió que el mercado internacional también influye, debido a la alta demanda de productos pesqueros, principalmente de Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, advirtió que aún no hay suficientes embarcaciones en operación para cubrir esa demanda.
Finalmente, alertó que un aumento excesivo en los precios podría afectar al sector restaurantero. “Si la producción no se recupera, los precios tendrán que subir para que los barcos obtengan utilidad. Debemos tener cuidado”, concluyó.



