Expertos alertan sobre una “subcultura” que impulsa el uso recreativo de las drogas en jóvenes y adultos
Expertos alertan sobre una “subcultura” que impulsa el uso recreativo de las drogas en jóvenes y adultos

Por lo general es fácil entrar en las drogas, las personas aprenden a consumirlas hasta que esta conducta se sale de control y se vuelve contra ellas, advierte el terapeuta Víctor Roa, experto en el tema de las adicciones.

Para salir de ellas, dice, en primer lugar se requiere el deseo de dejar de consumir y asistir a procesos de ayuda y tratamientos.

También están las personas que no pueden o no quieren dejar de consumir. Habría que trabajar en la reducción de riesgos y daños de los consumos, considera el terapeuta.

Según explica, lo que está impulsando el consumo de drogas en jóvenes del estado es un fenómeno multifactorial: individual (carga genética, características de personalidad), familiar (antecedentes de consumo, de patología mental, violencia), cultural (normalización de consumos en diferentes contextos) y social (accesibilidad para conseguir sustancias, violencia social).

El Diario entrevistó a Víctor Roa sobre los cambios en el perfil de los jóvenes consumidores de droga que están acudiendo con profesionales e instituciones a pedir ayuda en los últimos años.

El experto detalla que el rango de las edades de personas con adicciones que atiende en su práctica privada son jóvenes adultos de 20 a 30 años.

Víctor Roa reitera que no debemos olvidar que los consumos se inician a edades tempranas (13-14 años).

Es importante la detección temprana y la atención oportuna para evitar el desarrollo de dependencia y de un trastorno adictivo, subraya.

Además, expone que hace una década o más los inicios (en las drogas) eran a los 17, 18, 19 años o más.

Un factor de riesgo, subraya el terapeuta, es la facilidad para conseguir las sustancias, el incremento del narcomenudeo no solo en las ciudades, sino en los pueblos y el bajo costo de estas sustancias.

Siempre ha existido la oferta y demanda, hoy día podemos hablar cada vez más de una subcultura de consumo, donde se ha planteado la posibilidad de regular y controlar el uso recreativo de las sustancias, de la normalización del uso no solo por jóvenes, sino por adultos.

También está la diversidad de comercializar las drogas; por ejemplo, servicio a domicilio, diversidad de sustancias en fiestas y la creación de nuevos narcóticos.

Hay muchos temas de salud mental pendientes por tratar, principalmente en las infancias, adolescencias y juventudes, donde se presentan los inicios experimentales y sociales de las sustancias psicoactivas, concluye.