Una tercera manifestación se realizó la mañana del lunes frente al Palacio de Gobierno, donde cerca de 50 personas de Yaxché se reunieron a las 9 de la mañana con pancartas en las que exigían a las autoridades una indemnización por las afectaciones derivadas del paso del ferrocarril de carga, asociado al proyecto del Tren Maya.
Además, los manifestantes denunciaron presuntos intentos de dividir al núcleo agrario mediante acuerdos promovidos por inversionistas y exautoridades ejidales.
Indicaron que el conflicto gira en torno a un predio de aproximadamente 198 hectáreas, donde actualmente existe una disputa relacionada con la propiedad de los terrenos y las compensaciones que corresponderían a los habitantes por el uso de parte de esas tierras para el desarrollo ferroviario.
Los ejidatarios mencionaron que desde hace poco más de un año han sostenido reuniones con funcionarios e inversionistas para buscar una solución a la problemática. En un inicio, señalaron, se les informó que serían tomados en cuenta en los procesos de indemnización por el derecho de vía que atravesará terrenos del ejido.
Sin embarg con el paso de los meses la situación se fue complicando debido a la aparición de personas que reclaman la propiedad de las tierras, así como a la falta de acuerdos definitivos sobre el monto de las compensaciones.
Indemnización ascendería a 140 millones de pesos
Los afectados comentaron que, durante las negociaciones, se había acordado un pago de 90 pesos por metro cuadrado por las áreas afectadas por la vía ferroviaria. Ante ello, los ejidatarios señalaron que, tras realizar diversos cálculos, la indemnización ascendería a alrededor de 140 millones de pesos, cantidad que consideraron adecuada para evitar litigios prolongados.
Indicaron que incluso se les asignó una fecha para efectuar el pago, situación que generó grandes expectativas entre las familias involucradas. Sin embargo, aseguraron que a tan solo unos días de concretarse la entrega del recurso fueron notificados de que éste no se realizaría debido a la falta de aceptación por parte de inversionistas vinculados al proyecto del Tren Maya.
“Nosotros no estamos en contra del tren”, expresaron durante la entrevista. “Lo que queremos es que se nos pague lo que corresponde por el paso de la vía y que se respeten nuestros derechos sobre las tierras que pertenecen al ejido”.
Los afectados mencionaron que actualmente existe una división interna, pues afirmaron que algunos excomisarios ejidales y antiguos representantes han respaldado la postura de los inversionistas, situación que ha generado diferencias entre los habitantes.
Acusaron que algunas personas estarían recibiendo ofrecimientos económicos para respaldar determinados acuerdos relacionados con las tierras en disputa.
De igual manera, señalaron que han solicitado reuniones con autoridades de mayor nivel, tanto del gobierno estatal como federal, al considerar insuficientes los encuentros sostenidos hasta ahora con representantes administrativos o de recursos humanos.
Añadieron que continúan los procedimientos legales relacionados con la propiedad de los terrenos y las posibles afectaciones derivadas del proyecto ferroviario del Tren Maya.
