MÉRIDA.- Tras las intensas lluvias registradas ayer en Mérida y la suspensión de labores y actividades anunciada para este día por las autoridades estatales, algunos centros comerciales del poniente de la ciudad presentan pocos locales abiertos.

Pese a ello, las personas acuden a los establecimientos de autoservicio para abastecerse de despensa y aprovechan para recorrer la plaza, comprar helados y distraer un poco a los menores.

Uno de los locatarios de una empresa de calzado señaló que anoche les informaron que la sucursal no abriría, pero esta mañana, al ver que las condiciones climáticas eran favorables, los convocaron a laborar de manera normal. Confundidos entre el anuncio oficial y las decisiones de sus empleadores, acudieron a trabajar ante el temor de perder el pago del día.

Aunque no se observan compras de pánico, sí existe una importante afluencia de familias en los supermercados.

Alejandra Moguel comentó que, tras el anuncio inicial de suspensión de clases, solicitó el día libre porque no tenía quién cuidara a sus hijos. Más tarde recibió el aviso de suspensión general de actividades, pero para entonces su sistema ya registraba un día menos de vacaciones.

LEE: Compras de pánico e incertidumbre: así transcurre la suspensión de labores en Mérida