Vías inundadas son ideales para la proliferación de moscos. La foto es de la calle 64 entre 89 y 91 del Centro
Vías inundadas son ideales para la proliferación de moscos. La foto es de la calle 64 entre 89 y 91 del Centro

Las recientes y atípicas lluvias que se han registrado en la región traerán consigo una plaga de mosquitos que comenzará a sentirse en pocos días, probablemente a partir del domingo, pues ante la acumulación de agua es prácticamente inevitable que esto suceda.

Así lo manifiesta Julián García Rejón, profesor investigador y responsable del laboratorio de arbovirología del CIR “Hideyo Noguchi” de la Uady, quien afirma que si hay exceso de agua habrá exceso también de mosquitos.

—Lamentablemente es lo que se espera, pero hay que decir las cosas como son. Las autoridades probablemente ya estén haciendo acciones de control; sin embargo, hay sitios donde no pueden acceder porque son privados, como domicilios que pueden estar abandonados, que tienen patios y que seguramente tienen criaderos de moscos, o inmuebles baldíos con piscinas, y que se convierten en sitios en los que se producirá una gran cantidad de mosquitos.

El investigador detalla que los mosquitos, como los insectos en general, no pueden regular su temperatura, por lo que ésta dependerá de la temperatura ambiental. Cuando hay calor su metabolismo de actividad es mayor; y cuando la temperatura disminuye o hay frío, su metabolismo también disminuye.

El experto calcula que para el domingo, si la temperatura va aumentando, se empezará a sentir más la presencia de los mosquitos, pues a mayor temperatura es más rápido el metabolismo de estos insectos.

—Ahora estamos en una etapa de transición, en la que está en marcha el ciclo de vida de los mosquitos, desde que pone el huevecillo hasta lo que se conoce como mosco adulto, un ciclo que lleva más o menos 6 u 8 días.

—Se están desarrollando los que serán mosquitos adultos. No soy profeta, pero es lógico lo que sucederá, más o menos para el domingo se empezará a sentir más la presencia de los mosquitos.

García Rejón señala que las lluvias atípicas que cayeron, similares a las que causó en su momento el huracán “Isidoro”, han saturado el manto freático, por lo que hay acumulación de agua en muchas partes.

Hay una situación sobre la que, asegura, ha alertado a las autoridades en varias ocasiones: la existencia de sascaberas alrededor de la ciudad de Mérida, que en un tiempo sirvieron para extraer el sascab —material que se usa para la construcción— y que una vez que terminan de explotar se abandonan, dejando grandes huecos que con las lluvias se llenan de agua.

Esos espacios están en los montes, y ni la Secretaría de Salud ni el Ayuntamiento entran ahí.

“Malecón de Pensiones”, un criadero

Un ejemplo es la sascabera que algunos llaman “el malecón de Pensiones”, justamente porque el hueco se llena de agua, aunque en este caso sí se puede controlar, y de hecho vio que estaban aplicando larvicida.

Respecto a los tipos de mosquitos que hay en la región y seguramente se podrán ver en los próximos días, apunta que uno de estos es el “Aedes taeniorhynchus”, que se parece mucho al “Aedes aegypti”, pues es negro, aerodinámico y tiene manchitas en las patas.

Su peculiaridad es que puede volar hasta 40 kilómetros de distancia de donde se reproduce. En un principio su zona de reproducción eran las ciénegas de Progreso y venían desde allí hacia la ciudad.

Las sascaberas hacen que el agua sea parcialmente salobre, que es lo que busca este mosquito, por lo que ante las lluvias actuales y el aumento de la temperatura estima que este mosquito es el primero que saldrá.

—Y será muy molesto porque se caracteriza por picar en grupo. Cuando estés, por ejemplo, esperando el camión llegarán 10, 20 o 30 al mismo tiempo a atacarte.