En el zoológico Animaya el personal enfrenta una realidad poco conocida: el rescate constante de crías de zarigüeya que llegan huérfanas o separadas de sus madres.
En promedio, el parque recibe alrededor de 15 entregas semanales, muchas de ellas integradas por dos o tres ejemplares. Sin embargo, no todas logran sobrevivir debido a las condiciones en que son encontradas.
La jefa de Animaya, Claudia Ham Vega, explicó que cada zarigüeya que ingresa es sometida a una revisión médica para evaluar su estado de salud.
Posteriormente recibe medicina preventiva, alimentación asistida y cuidados especializados hasta que es capaz de alimentarse por sí sola y conserva las habilidades necesarias para sobrevivir en vida silvestre. Solo entonces puede ser liberada.
También destacó que este proceso requiere una importante inversión de tiempo, recursos y personal.
Veterinarios, biólogos y estudiantes de servicio social dedican largas jornadas a preparar alimento, limpiar los espacios, cambiar las camas de las crías y alimentarlas una por una.
Incluso, en los casos más delicados, algunos voluntarios continúan los cuidados durante la noche desde sus propios hogares.
La bióloga señaló que actualmente son pocas las asociaciones dedicadas al rescate y atención de zarigüeyas. Consideró que el principal obstáculo no es la falta de voluntad, sino la escasez de recursos económicos y de personal, ya que estos animales requieren leche especializada, papillas, insectos y atención permanente.
Claudia Ham destacó que en México existe una amplia disposición de la población para ayudar a la fauna silvestre.
No obstante, recomendó que, en caso de encontrar una zarigüeya, las personas no intenten criarla en casa.
Lo más recomendable es mantenerla hidratada con suero tibio y dar aviso a las autoridades ambientales, como la Profepa, o a centros especializados en el manejo de fauna.
Finalmente, hizo un llamado a la población para no quedarse con ejemplares de fauna silvestre, ya que, además de tratarse de especies protegidas que forman parte del patrimonio natural del país, sus cuidados son altamente especializados y requieren atención profesional.
