Con la temporada mundialista que pronto estará en la fase de dieciseisavos de final, una de las preguntas recurrentes entre comerciantes y ciudadanos es si este evento deportivo genera una derrama económica significativa para quienes trabajan diariamente en los principales puntos de concurrencia de Mérida.
Para conocer la realidad detrás de esta percepción, se realizó un recorrido por los mercados Lucas de Gálvez y San Benito, donde locatarios de distintos giros coincidieron en que el Mundial no representa un aumento importante en sus ingresos.
En el área de restaurantes, la mesera Camila Ramírez señala que la afluencia de clientes se mantiene dentro de los parámetros habituales para esta época del año.
“Vienen las personas de siempre. Sí han llegado más turistas, pero es por las vacaciones; vienen a visitar Mérida y pasan a comer”, comenta.
Aunque reconoce una mayor presencia de nacionales, asegura que no se registra un alza extraordinaria de turistas extranjeros ni un impacto atribuible directamente a la Copa del Mundo.
Una percepción similar comparte Miguel Caamal, propietario de un puesto de pescados y mariscos, quien afirmó que las ventas no muestran cambios.
“Realmente no ha habido ventas por el Mundial. Los turistas vienen a comer, pero no compran para cocinar”, explica.
Incluso considera que celebraciones familiares como el Día del Padre representaron un beneficio económico mayor para el sector, pues muchas familias adquieren productos para preparar alimentos en casa.
En el área de frutas y verduras, David Ortiz, encargado de uno de los locales, recalca que la temporada mundialista tampoco genera mayores percepciones.
“No ha habido ningún movimiento. No puedo decirte que baja, pero realmente tampoco sube, aunque normalmente esta temporada tiene ventas bajas”, indica.
El comerciante dice que el único efecto perceptible fue una mayor demanda de tomate, tomate, aguacate, cebolla, cilantro y diversos tipos de chile, ingredientes comúnmente utilizados para preparar guacamole y botanas que se comen durante la transmisión de los partidos.
“Esta temporada siempre es baja. Cada año, durante las vacaciones, mucha gente regresa a sus pueblos. Realmente el Mundial no nos afecta ni para mal ni para bien, porque los turistas no compran. Lo único que nos alivianó fue el Día del Padre”.
Por otro lado, David Ortiz comparte un panorama de los productos que actualmente muestran variaciones en sus precios.
Según explica, algunos comestibles continúan registrando bajas, especialmente los cítricos como el limón y la naranja agria, así como el tomate y las frutas de temporada, como el nance, la huaya, el mamey y el zapote.
Sin embargo, advierte que el aguacate, los chiles y diversas hierbas de cultivo podrían encarecerse en las próximas semanas debido a las condiciones climáticas.
Algunas zonas de cultivo ya han registrado inundaciones que dañan las cosechas, situación que suele traducirse en una menor oferta y, en consecuencia, en aumentos de precios, explica.
“Los que están caros y podrían subir más son el cilantro, la hierbabuena, la cebollina, la lechuga, el aguacate y los chiles”, adelanta.
En un recorrido, se constató que el rábano, el cilantro, la hierbabuena y la cebollina se mantienen por ahora de $10 a $15 por manojo.
El tomate, el limón y la papa registran una tendencia a la baja. Actualmente sus precios promedios son de $18, 9 y $24 pesos por kilogramo, respectivamente, después de que superaran los $40 por kilo semanas atrás.
Entre los productos con mayores incrementos destaca el aguacate local, que alcanza los $50 por kilogramo y el chile xcatic, cuyo precio ronda los $240 por kilo.— Pablo May Pech
