• Los diputados Roger Torres Peniche, del PAN, y Gaspar Quintal Parra, del PRI, consideran que tachar de “mentiras” sus opiniones sobre el plan “Renacimiento de Mérida” daría pie a que los foros de consulta con la ciudadanía “pierdan credibilidad”. Según el Incay se destinaría el 76% del préstamo al anillo metropolitano y 22% al agua potable

Los diputados Roger Torres Peniche, del PAN, y Gaspar Quintal Parra, del PRI, reaccionaron ante el calificativo del gobierno del Estado de llamar mentiras a sus opiniones sobre el plan “Renacimiento de Mérida”.

En la sección “Detector de Mentiras” de la conferencia mañanera del gobernador Joaquín Díaz Mena, el gobierno calificó como mentiras las opiniones y sugerencias que dieron ambos legisladores de oposición en entrevistas al Diario sobre el plan.

El mismo mandatario estatal validó dos recomendaciones: Dará prioridad a la mejora del agua potable en Mérida, tal como sugirieron; y aceptaría un cambio de nombre del plan Renacimiento porque es una palabra que identifica a su administración.

Para Torres Peniche es desproporcionado ese calificativo porque en ningún momento inventaron información, sino que opinaron sobre los anuncios públicos del propio gobierno del Estado.

Sin embargo, si hoy el Ejecutivo reconoce que el proyecto todavía está en elaboración queda claro que precisamente eso era lo que señalaban: que no existe aún suficiente información para que el Congreso o la sociedad pueda emitir un juicio definitivo sobre ese plan de infraestructura.

“Desconocemos el plan. El gobernador dijo que haría una mesa de diálogo con los diputados, aún no se ha instalado esa mesa y ya descalifica los comentarios que se vierten a través de los medios de comunicación”, destaca.

“Lo importante no es descalificar opiniones, sino presentar el proyecto completo con la información técnico financiera y abrir un debate serio y transparente”.

¿Inhibe la participación ciudadana con esas descalificaciones?

“Cuando desde el poder se responde a las críticas calificándolas como mentiras, en lugar de responder con información, sí se envía un mensaje que puede desalentar el debate público”.

“La democracia se fortalece cuando las autoridades responden con argumentos, documentos y datos, no cuando buscan desacreditar a quienes piensan distinto”.

“Creo que la vía propagandística que los asesores en comunicación utilizaron simplemente es una respuesta cavernícola a lo que requiere argumentos técnicos, legales y financieros y simplemente cumplir con la ley. El asunto del ‘sketch’ de mentiras sirve para las obras de teatro, no para construir acuerdos”.

¿No escuchan otras voces?

“Quiero pensar que sí las escucha. De hecho, el propio gobernador manifestó que estaría dispuesto a reconsiderar el nombre del programa, lo que demuestra que las observaciones públicas pueden enriquecer los proyectos”, admite.

“Gobernar también implica escuchar, corregir y mejorar. Eso nunca debe verse como una debilidad, sino como un acto de responsabilidad”.

En cuanto a la redirección de las prioridades del plan, que según el instituto de Infraestructura Carretera de Yucatán (Incay) destinaría el 76% del préstamo al anillo metropolitano y 22% al agua potable, Torres Peniche señala que quizá el gobierno ajusta el planteamiento inicial conforme avanza la discusión pública.

Para él, eso confirma que vale la pena debatir los proyectos antes de comprometer recursos públicos. Precisamente para eso existe el Congreso: para analizar, cuestionar y mejorar las propuestas antes de tomar decisiones que impactarán las finanzas del Estado.

¿Los foros servirán para algo?

“Dependerá de la voluntad del gobierno. Si los foros son un auténtico ejercicio de parlamento abierto, donde las propuestas ciudadanas realmente se incorporen al proyecto final, serán muy valiosos. Pero si únicamente sirven para legitimar decisiones previamente tomadas, entonces perderán credibilidad”, advierte.

“Lo que Mérida necesita es que funcionen los servicios, que el transporte mejore, que el agua no falte”, reitera.

“Eso no se resuelve con anuncios, ni cambiando nombres, eso es publicidad: se resuelve con un plan claro, construido con el Ayuntamiento de Mérida sentado en la mesa y con la gente consultada. Sin eso, 1,500 millones de pesos en deuda no tienen destino claro, más que endeudar a la gente y el Estado”.

“Si una observación ciudadana provoca que un gobierno mejore un proyecto o incluso reconsidere su nombre, su estructura o sus prioridades, entonces la crítica cumplió su propósito”.

“La democracia no consiste en que todos pensemos igual; consiste en que las buenas ideas prevalezcan sobre los intereses políticos”.

Postura priista

En relación con la misma descalificación del gobierno a sus opiniones, el diputado priista Gaspar Quintal ve con preocupación el enojo de un gobierno con las preguntas, ya que es un síntoma de que tiene miedo a las matemáticas.

“Que el gobernador salga a calificarnos de ‘mentirosos’ en su mañanera no es una postura profesional, es un recurso político predecible para esquivar lo verdaderamente importante”, alerta.

“Nosotros no estamos criticando por deporte ni por llevar la contraria; estamos haciendo cuentas. Si nos pide aprobar una deuda de 1,500 millones de pesos que comprometerá las finanzas de las próximas cuatro administraciones (20 años), lo mínimo que merecemos los yucatecos es ver los proyectos ejecutivos. Hoy, esas carpetas técnicas no existen o las tiene bajo llave”.

“Descalificar no es responder”, subraya.

El legislador considera que tachar de “mentiras” unas opiniones violenta y frena la participación ciudadana.

“Si llama mentirosos a los diputados, imagina lo que diría del ciudadano de a pie, al académico, al ingeniero o al vecino de una colonia que quiere ir a un foro a decir: ‘Oiga, creo que esto está mal diseñado’”.

“Si ven que al propio Congreso y a la oposición el Ejecutivo los tacha de ‘mentirosos’ por dar argumentos técnicos, el mensaje implícito es: ‘Si no vienes a aplaudir, mejor no vengas’”, refiere. “Eso no es una consulta, es una campaña de intimidación sutil para que nadie se atreva a cuestionar el guión oficial”.

En su opinión, parece que el gobierno del Estado padece de una sordera selectiva donde solo escucha el eco de sus propios aplausos. Sin embargo, le recuerda al Ejecutivo que Yucatán es un estado con una ciudadanía sumamente madura e inteligente, que ya no se traga el cuento de que “el que critica es el enemigo”.

Dice que gobernar una sociedad plural requiere diálogo, no monólogos. Si solo quieren escuchar a quienes les dan la razón, entonces no están gobernando para todos los yucatecos, están administrando un club de amigos.

¿Las críticas obligaron a dar marcha atrás a sus intenciones de darle más dinero al anillo metropolitano?

“Más que obligarlos, la realidad y la presión técnica de nuestra postura los están obligando a recular. No puedes sostener ante la opinión pública el discurso de que vas a gastar millones en asfalto periférico, cuando hay colonias y comisarías enteras en Mérida que no tienen presión de agua potable o que reciben agua de mala calidad”.

“El agua es un derecho humano; las vialidades concéntricas son importantes, pero no urgentes”, reitera.

“Si están recalculando las fórmulas, qué bueno, es un triunfo del sentido común de la oposición, no un trofeo partidista. Pero queremos verlo en papel, no en promesas de campaña rezagadas”.

Respecto a los foros que organiza el gobierno para elaborar el “Renacimiento de Mérida”, el diputado y líder estatal del PRI puntualiza que solo servirán si el gobierno está dispuesto a cambiarle comas, puntos y partidas presupuestales a su proyecto original y si los foros del “plan del Renacimiento” son reales, bienvenidos.

No obstante, asevera que si son una simple simulación vertical para que la gente vaya a firmar una lista de asistencia y legitimar decisiones que ya se tomaron detrás de un escritorio en el Palacio de Gobierno, entonces es un gasto inútil, de tiempo y dinero.

“La ciudadanía va a participar de buena fe; espero que el Ejecutivo no use esa buena fe como escenografía para sus fotos”, indica.

“El PRI es una oposición en reorganización y profunda renovación interna, y precisamente por eso actuamos con la máxima responsabilidad histórica”.

“Ya no estamos en la época del bloqueo por el bloqueo mismo. Al gobernador le digo con todo respeto: la soberbia divide, pero las cuentas claras construyen. Si su plan es tan perfecto y tan bondadoso como dice, que transparente los análisis de costo-beneficio hoy mismo”.

“La mesa del diálogo está puesta; ojalá decidan sentarse a gobernar con datos y dejen las descalificaciones para el café”, enfatiza.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.