Con el inicio de un nuevo periodo vacacional cambian también las dinámicas comerciales en los mercados, donde la oferta y la demanda influyen directamente en los precios y la disponibilidad de los alimentos.
Durante el primer fin de semana de las vacaciones de verano, cuando prácticamente todos los centros educativos ya iniciaron el receso, comerciantes del Lucas de Gálvez y San Benito reportaron un incremento en la afluencia de compradores, favorecido también por la llegada de visitantes que acostumbran recorrer estos centros de abasto los fines de semana.
El aumento de clientes se ha reflejado en la mayoría de las áreas comerciales de ambos mercados, mientras que los precios de diversos productos básicos se mantienen estables e incluso registran bajas.
Algunas frutas y verduras tienen una mayor demanda y continúan con precios accesibles. El limón se comercializa en un promedio de $9 por kilogramo y el tomate a $15, mientras otros registraron reducciones. La cebolla blanca pasó de $20 a 18 por kilogramo; el plátano, de $13 a 10, y la pitahaya, de $45 a $33. Los locatarios atribuyen esta tendencia a las lluvias recientes y a una mayor disponibilidad de mercancía, lo que ha diversificado las opciones de compra para los consumidores.
El aguacate, por su parte, es una de las pocas frutas que mantiene su precio, que oscila entre $40 y $45 por kilogramo.
En el área de carnes tampoco se han registrado incrementos significativos. La res se vende, en promedio, en $190 por kilogramo, mientras que la de cerdo se mantiene alrededor de los $120.
Asimismo, los mariscos fueron los más buscados durante este fin de semana. Desde las primeras horas del día y hasta la tarde se observó una constante llegada de clientes a los locales.
Josué Acosta Caamal, propietario del puesto Costa Azul, en el mercado Lucas de Gálvez, señala que las ventas han superado las de un fin de semana habitual.
“Tenemos unas ventas bastante buenas; la gente ha estado llegando por el fin de semana y aún más con las vacaciones”, comenta.
El comerciante estima que sus ingresos aumentaron alrededor de un 30 % en comparación con un día regular. Entre los más solicitados destacan el filete de pescado, el cazón y los camarones, cuyos precios promedio son de $120, $90 y $230 por kilogramo, respectivamente.
En contraste, el pulpo continúa siendo el más caro debido a que actualmente no es temporada de captura. Su precio ronda los $230 por kilogramo.— Pablo May Pech





