La luz de las pantallas y el contenido que se consume antes de acostarse interfieren con el proceso natural de relajación
La luz de las pantallas y el contenido que se consume antes de acostarse interfieren con el proceso natural de relajación

Revisar las redes sociales, responder mensajes o navegar en internet antes de dormir puede afectar la calidad del descanso al mantener activo el cerebro y alterar el ciclo natural del sueño, advierte la psicóloga Patricia Gilí López.

En entrevista para Diario de Yucatán, la especialista explica que el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse a dormir influye más de lo que muchas personas imaginan.

“La luz que emiten las pantallas reduce la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el ciclo del sueño”, indica.

Sin embargo, precisa que el problema no se limita a la luz que emiten estos dispositivos.

“El contenido que consumimos también mantiene al cerebro activo. Revisar redes sociales, vídeos, reels, responder mensajes, leer noticias o trabajar antes de dormir hace que nuestra mente permanezca en estado de alerta cuando justamente debería comenzar a relajarse”, señala.

Lo que el cerebro necesita son señales claras para reconocer que el día está terminando y prepararse para dormir.

Entre los hábitos que más afectan la higiene del sueño también menciona los horarios irregulares para acostarse, consumir cafeína o bebidas energéticas durante la tarde o noche, cenar en exceso, trabajar desde la cama y mantener la mente ocupada con pendientes laborales o personales antes de dormir.

“Pequeños hábitos diarios pueden tener un gran impacto en la calidad del sueño”, resalta.

Para favorecer un descanso adecuado recomienda mantener horarios similares para dormir y despertar todos los días, incluso los fines de semana.

También reducir el uso de pantallas al menos una hora antes de acostarse, crear una rutina relajante, mantener la habitación cómoda, silenciosa y con poca luz, evitar la cafeína y el alcohol por la noche, además de realizar actividad física en el día.

Si una persona no logra conciliar el sueño después de un tiempo, sugiere levantarse, realizar una actividad tranquila y regresar a la cama cuando vuelva a sentir sueño, en lugar de permanecer acostada durante horas.

Una de las creencias que considera errónea es la que dice que ver televisión, usar el celular o hacer ejercicio antes de dormir favorece el descanso.

“Muchas personas sienten que les da sueño o se cansan, pero en realidad esas actividades dificultan un descanso profundo y reparador”.

La psicóloga reitera que el objetivo no es únicamente conciliar el sueño, sino lograr un descanso correcto, por lo que exhorta a adoptar hábitos que favorezcan una adecuada higiene del sueño.