MÉRIDA.- Todo comenzó con un malestar aparentemente común. En cuestión de horas, Diego Saavedra Quijano, de 19 años, acabó internado en terapia intensiva, luchando por recuperarse de una infección que provocó una respuesta grave en su organismo.
Ahora, su familia enfrenta no sólo la incertidumbre por su estado de salud, sino también gastos hospitalarios que crecen cada día.
Diego es vecino de la colonia Bojórquez y estudia Ingeniería Biomédica en el Tec. estaba por comenzar un nuevo ciclo escolar el próximo día 31, pero desde el pasado lunes permanece inconsciente, sedado y con respiración asistida en el Centro Médico Pensiones.
Diego ha sido parte de su familia
Damaris Camargo Saavedra, su prima, cuenta que Diego ha sido parte de su familia desde que nació.
Ella lo cuidó desde adolescente y sus padres lo acogieron como un integrante más de la casa.
“Su mamá siempre ha sido muy negligente. Entonces, desde que nació básicamente yo lo agarré, o sea, yo fui su mamá adolescente sin planearlo, literalmente”.
La emergencia comenzó el domingo, cuando Diego manifestó que tenía náuseas. Tomó el medicamento que acostumbraba utilizar por un problema que padecía desde pequeño y esa noche habló con su familia con normalidad.
Damaris cuenta que, a la mañana siguiente, su mamá escuchó a Diego gritar y acudió a verlo. Diego estaba en estado de shock y no respondía.
“Llegan los paramédicos y nos preguntan: ‘¿no estará drogado?’. Y yo, por una parte, pensé: ‘Ojalá esté drogado, o sea, así le dan el oxígeno y listo,’ pero no”, señala Damaris, quien describe a Diego como alguien cariñoso, noble y sin rencores y que disfruta especialmente de sus gatos.
Fue trasladado a una a una clínica particular
La familia decidió trasladarlo de inmediato a una clínica particular, donde recibió las primeras desfibrilaciones y fue ingresado a terapia intensiva.
“Literalmente el domingo está bien y el lunes ya está inconsciente en el piso, no respondía nada, no abría los ojos totalmente afuera. Una escena horrible para nosotros”, recuerda Damaris.
Los médicos determinaron que una bacteria común, E. coli, desencadenó una infección severa.
TE PUEDE INTERESAR: Extraño accidente en Mérida: ¿persecución y levantón de un hombre francés? (VÍDEO)
De acuerdo con lo explicado a la familia, el organismo de Diego, quien tiene un sistema inmunológico debilitado, reaccionó de manera grave ante la infección.
Actualmente presenta afectaciones en el hígado y los riñones, además de una disminución de plaquetas.
Permanece sedado y con respiración asistida. La familia espera conocer el grado de daño neurológico una vez que los médicos reduzcan la sedación.
Días complicados para la familia
Damaris relata que los primeros días han sido especialmente difíciles porque cada hora representa nuevos estudios, medicamentos, plasma y otros requerimientos médicos.
“Acaba de mandar la cuenta mi papá y al día de hoy, o sea, al día de ayer eran 100 mil solo de hospital, y ahorita ya estamos con $69,000 más por lo del laboratorio”.
A esos gastos se suman alrededor de 5 mil pesos por cada bolsa de plasma, que actualmente necesita cada seis horas; más de 60 mil pesos por noche de hospitalización, unos 8 mil pesos diarios por la respiración asistida y el costo de medicamentos y otros procedimientos.
La familia ha comenzado a vender bienes y utilizar sus tarjetas para hacer frente a los gastos.
Damaris dice que incluso vendió un terreno que tenía, mientras su padre ya ha recurrido a sus tarjetas de crédito.
Buscan trasladarlo al Hospital de Alta Especialidad
El objetivo inmediato es mantener a Diego estable para posteriormente trasladarlo al hospital de alta especialidad. Sin embargo, por su condición, moverlo en este momento representa un riesgo.
Más allá de los números, Damaris habla de Diego como un joven que tiene una vida por delante.
La familia pide a quienes puedan hacerlo que colaboren con cualquier cantidad. Cada aportación, señalan, puede ayudar a mantener la atención que Diego necesita mientras los médicos buscan estabilizarlo.
Familia pide ayuda a la ciudadanía
Los interesados pueden donar a la Cuenta BBVA: 4152 3144 5424 5344 a nombre de Damaris Camargo o en la campaña en GoFundMe “Dieguito Terapia Intensiva”.
También se puede apoyar directamente en el hospital, abonando a su nombre. “Lo que necesitamos ahorita es solventar hasta que esté estable para poderlo mover a otro hospital donde este gasto pues se reduzca y no se tenga el riesgo de que tengamos que correr para buscar plaquetas, para buscar sangre”, dice Damaris, quien, haciendo esfuerzo para no llorar destaca que “Diego es un niño muy querido y sus amigos están apoyando”.
