Dolores de cabeza, mareos o sensaciones de inestabilidad corporal, náuseas o incluso llegar al vómito son algunos síntomas que pueden alertar de una posible intoxicación por inhalación de insecticida, que puede ocurrir cuando una persona se expone a este tipo de sustancias en un espacio cerrado.
A principios de este mes se dio a conocer el caso de una persona en el sureño municipio de Ticul, que se intoxicó por inhalación de un insecticida que utilizó para fumigar su casa.
El doctor Luis Alberto Chávez Negrete, jefe del servicio de medicina familiar del IMSS Yucatán, explica que cuando una persona entra en una habitación recién fumigada puede inhalar aerosoles, partículas y vapores del insecticida y de sus solventes.
Esto puede ocasionar algunos efectos en el sistema respiratorio, ya que inicialmente puede producir irritación de nariz, garganta y bronquios.
También puede agregarse ardor, tos, sensación de opresión, secreción nasal, dificultad para respirar o sibilancias, que son “silbiditos” en el pulmón.
A nivel del sistema nervioso, el galeno detalla que algunos insecticidas, sobre todo en presentación de aerosol, interfieren con los canales de sodio de algunas células y promoverá o provocará hormigueo, sensación de adormecimiento, dolores de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, y cuando ocurren exposiciones importantes, temblores o alteraciones neurológicas más graves.
Sobre cómo saber si una persona está sufriendo una intoxicación, puntualiza que la clave es observar síntomas nuevos que aparecen después de la exposición.
“Los primeros datos de alarma pueden ser los dolores de cabeza, mareos o sensaciones de inestabilidad corporal, náuseas o incluso llegar al vómito, ardor de ojos, nariz o garganta, la tos persistente, el hormigueo, especialmente en la piel, e incluso puede haber adormecimiento o sensación de adormecimiento en la cara o entumecimiento, visión alterada, dificultad para caminar o pérdida del equilibrio”, dice el especialista.
Para prevenir este tipo de situaciones es importante esperar un tiempo adecuado después de aplicar el insecticida o ventilar la casa para entrar.
Aunque manifiesta que no hay un tiempo universal para esto, porque depende del producto, de la concentración, de la cantidad utilizada, del tamaño de la habitación y la ventilación que se tenga.
Regla principal al fumigar en casa
La regla principal es seguir exactamente el tiempo que indica la etiqueta del producto, afirma. En general, las marcas más frecuentes dicen que se debe esperar de dos a cuatro horas y posteriormente deben abrirse puertas y ventanas para ventilar antes de permanecer nuevamente en el sitio.
No existe un tiempo universal para todos los insecticidas, subraya, pero hay que respetar el tiempo de reingreso que marca la etiqueta y recordar lo importante que es la ventilación posterior a haber esperado las dos o cuatro horas que indica el etiquetado.
Respecto a cómo ayudar a una persona que probablemente está intoxicada con insecticida, precisa que la primera medida es muy sencilla, es sacarla inmediatamente al aire fresco, no hay que quedarse dentro de la habitación tratando de rescatarla, pues eso implica exponerse también.
“Si la concentración del insecticida es elevada, quien auxilia puede convertirse en una segunda víctima”.
Una vez afuera del lugar, se puede hacer una evaluación rápida, revisar si la persona está consciente, si puede respirar normalmente, si puede hablar, si tiene dificultad para respirar. Y ayudarle a retirarse la ropa contaminada o lavar la piel con abundante agua.
“En caso de que haya existido contacto de la sustancia tóxica con los ojos, éstos se deben irrigar directamente con agua para mejorar o evitar alguna alteración visual grave”.
Asimismo, se debe tener el envase o la fotografía de la etiqueta del insecticida al que la persona se expuso para proporcionar la información al personal de salud.
El experto resalta que las personas, con tal de ayudar a quien está intoxicado, suelen cometer errores de manera frecuente, proponiendo algunas acciones que no deben hacerse porque pueden afectar más al paciente, tales como provocar el vómito, intentar neutralizar el insecticida con remedios caseros como tomar leche, administrar pasta de dientes o líquidos que no son caseros. Tampoco se debe regresar inmediatamente a la habitación contaminada.
Ante casos como los expuestos lo mejor es llevar a la persona afectada a los servicios de salud, para que sea valorada y atendida adecuadamente.
