Coparmex, Canacintra y Canaco Mérida respaldaron la contratación de financiamiento para impulsar el Plan Bienestar Metropolitano.
Los organismos consideraron que el esquema permitirá atender necesidades prioritarias del estado en materia de agua potable, seguridad y movilidad.
Sin embargo, coincidieron en que será indispensable garantizar que los recursos se ejerzan con transparencia y exclusivamente en las obras autorizadas.
David Reyes Aguiar, presidente de Coparmex Mérida, consideró positiva la aprobación del crédito y destacó que el proceso representa un ejemplo de diálogo entre las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso.
“En primer lugar me da gusto ver cómo diferentes corrientes políticas pueden ponerse de acuerdo y trabajar en pro del Estado”, señaló al Diario.
Acuerdos ante falta de mayoría
El dirigente empresarial consideró que el Congreso actuó de manera adecuada al generar consensos en torno al proyecto, particularmente porque no existe una mayoría oficial.
“Es refrescante ver cómo el Congreso, sin que exista una mayoría oficial, puede cabildear, poner los proyectos, consultar a la ciudadanía y conseguir el consenso necesario para el crédito. Esa es, en mi opinión, la manera correcta de proceder para hacer política, crear consenso”.
De acuerdo con la información presentada por el gobierno estatal, el esquema contempla una aportación de 1,500 millones de pesos (mdp) de financiamiento estatal, detalló Reyes Aguiar. Dicha suma permitiría complementar otros 3,000 mdp de recursos federales para integrar una bolsa de hasta 4,500 mdp.
Coparmex no es partidaria, en términos generales, de recurrir al endeudamiento público; no obstante, su dirigente reconoció que hay necesidades que justifican asumir el compromiso.
“Tenemos que entender que lo que se hubiera prestado hoy van a ser impuestos del mañana, y los préstamos se tienen que pagar”, advirtió.
La infraestructura hidráulica figura entre las prioridades debido al crecimiento de Mérida y a las deficiencias en el suministro y tratamiento del vital líquido. “Sería mezquino que no facilitáramos que la gente tuviera agua potable. Eso creo que debe ser la primera prioridad y que no hay mucha duda al respecto”.
El rezago en saneamiento fue otro punto cuestionado por el líder de la Coparmex. Solo una parte de la población cuenta con sistemas adecuados para el tratamiento de sus aguas residuales, por lo que resulta necesario no solo ampliar el suministro de agua potable, sino también atender la infraestructura para evitar la contaminación del acuífero.
La seguridad y la movilidad también fueron identificadas como rubros prioritarios por su impacto directo en la población y en la actividad económica.
Esteban Roche Rivero, presidente de la Canacintra Yucatán, señaló que el sector empresarial participó en reuniones con el gobierno estatal durante la elaboración del Plan Bienestar Metropolitano, marco en el que conoció los proyectos y realizó recomendaciones.
Entre las principales peticiones del sector destacaron especificar claramente el destino de los recursos, garantizar transparencia en su manejo y facilitar la participación de proveedores y empresas locales en las obras.
Inversión en la entidad
“Solicitamos que el destino de los recursos esté especificado de tal manera que sepamos exactamente en qué conceptos de gasto se están ejerciendo; transparencia en el manejo de los recursos y que se dé facilidades para que los proveedores de las obras e insumos sean de empresas locales”, indicó.
El presidente de la Canacintra consideró justificado el endeudamiento, pues las obras son necesarias y las condiciones financieras actuales del Estado permiten asumir el compromiso. No obstante, subrayó que será fundamental cuidar que los recursos se apliquen correctamente y en el momento oportuno.
La seguridad, la movilidad y la red de agua potable coincidieron como prioridades para la cámara industrial.
Vigilancia a la inversión
Privilegiar la participación de compañías yucatecas, siempre que tengan la capacidad técnica y financiera, permitiría que una parte importante de la inversión permanezca en el Estado y se traduzca en actividad económica y empleos, destacó el dirigente.
José Enrique Molina Casares, presidente de la Canaco Mérida, también calificó como positiva la aprobación del crédito y recordó que la cámara participó en los foros de consulta para definir las áreas prioritarias de inversión.
El agua, las vialidades y la seguridad se encuentran entre las necesidades con mayor urgencia de atención. El problema del abastecimiento y manejo del agua destaca particularmente debido al rezago en infraestructura.
Comité de seguimiento
“Así como cuidamos mucho la seguridad y estamos muy bien posicionados en el tema de seguridad, el agua también es muy importante para los comercios, para el servicio, para el turismo y para las inversiones”, afirmó Molina Casares.
La aprobación del financiamiento debe estar acompañada de mecanismos de seguimiento para garantizar que las obras realmente se realicen y generen beneficios para la población, sostuvo el líder de la Canaco.
Desde el Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de Yucatán (Coplade), la cámara propuso la creación de un comité de vigilancia específico para el crédito, con el objetivo de dar seguimiento a los proyectos y verificar que las obras se ejecuten conforme a lo establecido.
Prioridad a yucatecos
“Queremos que realmente se sienta el beneficio y que incremente la calidad de vida de todos los que vivimos aquí en el estado”, expresó.
Las obras financiadas deben representar una oportunidad para las empresas yucatecas, siempre que cuenten con la capacidad, tecnología y recursos necesarios para ejecutarlas, planteó el dirigente comercial.
“Si tenemos nosotros los recursos, la capacidad y la tecnología para hacer estas obras, pues que sea prioritaria la inversión yucateca”, sostuvo.
Las obras de infraestructura hidráulica serán complejas debido al rezago existente y a sus características técnicas, reconoció Molina Casares. Se ha mencionado una primera etapa de alrededor de 700 millones de pesos, aunque el monto para este rubro podría alcanzar hasta 1,500 millones de pesos.
El endeudamiento público es comparable con las decisiones de los propios empresarios cuando requieren capital para invertir en sus negocios: recurrir a un préstamo si los recursos propios son insuficientes, explicó el líder empresarial.
Vigilar el destino del financiamiento será el punto central del proceso. “En dónde lo aplican, cuánto lo aplican y si realmente lo aplican, eso es lo que tenemos que vigilar”, afirmó.— Iván Canul Ek / Ilse Noh Canché
