Un peligro que no siempre alcanzamos a ver son los cables de telefonía que se pueden encontrar en prácticamente toda Mérida.

La mayoría de ellos está a una altura considerable y no representa un riesgo para transeúntes y conductores, especialmente de motocicletas.

Sin embargo, una parte importante del tendido eléctrico acaba en el suelo tras alguna descompostura o por ser arrancado debido al paso de algún vehículo pesado y de altura considerable.

En cruces viales esto se vuelve especialmente peligroso, pues existen cruzamientos donde hay rampas para personas en sillas de ruedas o que usan muletas, entorpeciendo su movilidad por las aceras y con riesgo de sufrir algún accidente.

Incluso una persona sin ninguna condición que limite su movilidad podría enredarse los pies y caer.

Los peatones lo saben, así que optan por no transitar estos lugares o se bajan de la banqueta obstruida por la cablería debido al temor que esté electrificado y evitar algún incidente, pero caminar en la vialidad es otro riesgo por la circulación constante de camiones y automóviles.

Miedo a la corriente

La señora Delia Calderón, quien suele caminar por las calles del Centro, dice al Diario que los cables tirados pueden entorpecer el paso de las personas y son un riesgo sobre la banqueta.

“Me bajo a la calle cuando veo los cables porque me da miedo que tengan corriente, uno nunca sabe”, refiere,y agrega que cuando se encuentra con alguno prefiere bajarse de la banqueta.

El señor Eduardo Pinto, repartidor de una plataforma digital, manifiesta que “son un peligro (los cables) porque no se ven”.

“Hasta ahora no me ha tocado ver un accidente así, pero sí he oído que comentan otros compañeros que hay quienes se quedan atorados en los cables”.

Algunos de los puntos del Centro Histórico de Mérida donde hay cables en mal estado y tirados en la vía son en las esquinas de las calles 58 con 73, 58 con 71, 71 con 56, y en los alrededores del cruce de la 50 con 65.

Además, en la zona conocida como “la calle de las piñatas” hay varios postes con cables rotos o desconectados, que podrían caerse en cualquier momento.

Aunque este no es un fenómeno exclusivo del centro de la capital yucateca, ya que también hay cables colgados y esparcidos en las avenidas Colón y Canek, en esa zona siempre hay una alta afluencia de personas a pie que se bajan de las banquetas y de motociclistas que circulan, lo que incrementa las probabilidades de accidentes.— Pablo César May Pech

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