Aunque hasta ayer por la tarde no tenía alguna comunicación oficial, Jervis García Vázquez, secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo e Instituciones Descentralizadas de Yucatán, manifestó que hay evidentes violaciones laborales en el “ambiente controlado” dispuesto por el gobierno.
“Ellos (las autoridades estatales) tienen facultades para cuidar el presupuesto, pero no les pueden quitar derechos a los que menos tienen”, subrayó. “Aquí a los que están ajusticiando es a los de abajo, no a los de arriba”.
“O sea, los de ahí arriba van a estar muy bien, pero a los que menos ganan sí les van a perjudicar. ¿Éstos no tienen derecho a mejorar?”
Ayer publicamos que la Subsecretaría de Recursos Humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF) dispuso una “Política para implementar el control del impacto presupuestario en servicios personales” mediante un “ambiente controlado”, con vigencia del 1 de septiembre al cierre del ejercicio fiscal 2026.
Trabajadores que fueron notificados con anticipación indicaron que se trata de un golpe a sus bolsillos que frena el crecimiento de la base laboral, pues, entre otras cosas, se congela el escalafón, se bloquean las promociones y bases, se prohíben pagos retroactivos y se ordena “trabajo gratis” al no haber pagos adicionales al redistribuirse la carga de trabajo.
El “ambiente controlado” aplica únicamente del nivel de jefaturas hacia abajo. Quedan exentos los movimientos de personal correspondientes a los niveles de direcciones, direcciones generales, subsecretarías y personas titulares de las dependencias o entidades, según un oficio firmado por Aimeé Alejandra Trujeque Ávila, subsecretaria de Recursos Humanos de SAF.
Nunca le informaron
El Diario solicitó ayer a Jervis García una entrevista sobre el tema. De entrada, el líder sindical indicó que oficialmente no estaba enterado de las medidas porque nunca recibió una comunicación del Ejecutivo.
No obstante, dijo que sabía de algunos detalles de la disposición por comentarios que le hicieron trabajadores a quienes sus superiores les habían informado del “ambiente controlado”.
Añadió que se enteró puntualmente por medio de este periódico, al leer el documento de la Subsecretaría de Recursos Humanos de SAF que publicamos en nuestra edición electrónica.
A una pregunta, recalcó que el oficio establece medidas que son violatorias de los derechos laborales, como es el caso del “congelamiento” del escalafón.
“¿No tienen derecho los trabajadores a ganar unos pesos más mediante el escalafón?”, pregunta.
También ve violaciones en lo relativo al bloqueo de las plazas, un asunto en el que ya se arrastran contratiempos porque desde hace un tiempo no se están respetando ni la ley ni las condiciones generales de trabajo.
“No se está ayudando al trabajador, se está perjudicando al que menos tiene, al que está ganando el salario mínimo”, enfatizó. “No se vale, sobre todo que como sindicato no tenemos conocimiento, de manera oficial, de eso que impusieron”.
“No estamos pintados”
A continuación declaró:
—Si en alguna dependencia sucede algo de lo que dice el documento, que estamos conociendo por medio del periódico, ¡claro que vamos a ir en defensa de los trabajadores! No les van a imponer esas medidas ni vamos a permitir que los maltraten. Tampoco vamos a permitir que les exijan de más.
—No estamos pintados. Por algo nos eligieron como sus representantes. Estamos en la mejor disposición de sentarnos y dialogar, de buscar la mejor forma de cómo llevar todo esto.
—Sin embargo, no podemos permitir que se aprovechen algunos mandos medios para maltratar a los compañeros, para exigirles algo que no les corresponde. En el momento que nos avisen, ahí vamos a estar como sindicato en cualquier dependencia. Les pedimos a los compañeros que tengan confianza.
Cuando le preguntamos si se había presentado una situación similar en anteriores administraciones, Jervis García indicó que “hay de todo” en cada gobierno, pero ahora “sentimos que hay personas que se están pasando de soberbias, que sienten que pueden hacer lo que quieran con los trabajadores”.
“Hay quienes se aprovechan de las instrucciones que se giran para cambiarlas y enviar otras a los trabajadores”, apuntó. “A veces no es la instrucción que les pasan, pero ellos la utilizan para poder manejar y mangonear al trabajador como se les venga en gana. Y eso ya no lo vamos a permitir”.
El secretario general añadió que tiene conocimiento de que en algunas dependencias, desde la semana pasada, se reunió a trabajadores para informarles de las nuevas disposiciones.
“Les dijeron: ahora van a entrar antes de las 7, van a trabajar después de las 3 y no hay ningún pago extra, no hay comida, no hay nada, para que se vayan acostumbrando a la nueva forma de trabajar”, apuntó.
“No lo vamos a permitir. El compañero siempre está para dar hasta más de su tiempo, pero no lo maltraten. No es mi posición personal, sino del comité ejecutivo del sindicato”.
