La transparencia, la rendición de cuentas y la colaboración con universidades y organizaciones de la sociedad civil pueden convertirse en herramientas fundamentales para consolidar un sistema fiscal más legítimo, eficiente y orientado al desarrollo del país, concluye una investigación de la asociación México Evalúa.
Aquella se basa en una encuesta a ciudadanos de seis ciudades del país, entre ellas Mérida.
México Evalúa explica que el civismo fiscal es un concepto multidimensional que determina la relación entre la ciudadanía y el Estado mediante el sistema tributario.
Se refleja en comportamientos, actitudes e identificaciones de los ciudadanos hacia el pago de sus obligaciones tributarias.
El estudio, explica México Evalúa, se basó en una encuesta realizada durante el verano de 2025 por la firma Identa, complementada por un grupo focal previo que permitió profundizar en las percepciones y emociones asociadas al pago de impuestos. La muestra estuvo integrada por 1,400 personas pertenecientes a los primeros seis deciles de ingreso de la población, residentes en seis ciudades del país: Ciudad de México, Monterrey, León, Veracruz, Mérida y Juchitán.
El análisis de la ONG se denomina “El poder de tus contribuciones. Nuestra lana” y se dio a conocer en pasado junio.
La encuesta sobre civismo fiscal elaborada por México Evalúa, se afirma, ofrece una mirada valiosa sobre la relación entre ciudadanía, impuestos y Estado. Los resultados muestran que existe una disposición importante de las personas para contribuir al financiamiento de los bienes públicos, siempre que perciban que los recursos se utilizan de manera eficiente, transparente y orientada a mejorar su calidad de vida.
“La evidencia muestra que las y los mexicanos están dispuestos a contribuir al bienestar colectivo; el desafío es seguir fortaleciendo la confianza, la transparencia y el diálogo para que cada peso recaudado se traduzca en mejores oportunidades y servicios para la población”.
México Evalúa señala en su análisis, entre otras cosas, lo siguiente:
Desafíos
La investigación revela que el civismo fiscal en México cuenta con bases sólidas, pero enfrenta desafíos relacionados con el conocimiento del sistema tributario, la percepción de justicia fiscal y la confianza en el uso de los recursos públicos.
Aunque muchas personas consideran que pagar impuestos es una responsabilidad ciudadana, persisten dudas sobre la eficacia del gasto gubernamental y sobre la equidad de las contribuciones entre distintos sectores de la sociedad.
Los hallazgos sugieren una oportunidad para fortalecer el contrato social mediante mayores esfuerzos de transparencia, educación fiscal y participación ciudadana.
En este contexto, la colaboración entre autoridades, universidades y organizaciones de la sociedad civil puede contribuir a construir una cultura fiscal más sólida, basada en la confianza, la corresponsabilidad y la rendición de cuentas.
Sobre los principales hallazgos, se encuentran los siguientes:
Existe disposición a contribuir cuando hay resultados visibles. Las personas encuestadas (de las seis ciudades) manifestaron estar dispuestas a pagar más impuestos si éstos se traducen en servicios públicos e infraestructura de calidad. Esto sugiere que la legitimidad fiscal está estrechamente vinculada con la capacidad del Estado para demostrar resultados concretos.
El conocimiento sobre impuestos sigue siendo limitado. La población reportó un nivel promedio de información de apenas 5.4 sobre 10, mientras que la capacitación formal sobre temas tributarios es reducida.
Escepticismo
La confianza institucional presenta oportunidades de mejora. Aunque 71% de las personas manifestó confiar en algún nivel de gobierno para hacer un buen uso de los impuestos, 45% considera que los recursos se utilizan mal. La coexistencia de confianza y escepticismo refleja la importancia de fortalecer los mecanismos de transparencia y evaluación del gasto público.
Los servicios públicos reciben una evaluación moderada. La calidad de los servicios gubernamentales obtuvo una calificación promedio de 6.1 sobre 10, mientras que la percepción de que los impuestos se reflejan en servicios e infraestructura alcanzó 5.5. Estos resultados muestran avances, pero también áreas de oportunidad para incrementar la satisfacción ciudadana.
La participación de universidades y organizaciones civiles cuenta con respaldo social. Los resultados sugieren una valoración positiva de los ejercicios de vigilancia y análisis independientes sobre el uso de los recursos públicos, lo que abre espacios para una colaboración más estrecha entre gobierno, academia y sociedad civil.
Recomendaciones
Entre las recomendaciones de política pública, están, entre otras, las siguientes:
- Incrementar la transparencia y trazabilidad del gasto, desarrollando herramientas que permitan a la ciudadanía conocer con claridad cómo se utilizan los impuestos y qué resultados generan.
- Promover evaluaciones independientes y espacios de colaboración, incorporando a universidades, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil en ejercicios de monitoreo y análisis del gasto público.
- Fortalecer la calidad de los servicios públicos, priorizando áreas de alto impacto ciudadano para que la contribución fiscal se traduzca en beneficios tangibles y visibles.
“La ciudadanía reconoce el valor de los impuestos como instrumento para financiar bienes y servicios públicos, pero también demanda mayor claridad sobre el uso de los recursos y mejores resultados en su aplicación”, se concluye.
