Uno de los principales tropiezos identificados en Yucatán al momento de elaborar un testamento es la falta de precisión en los términos, advierte Rubén Osorio Paredes, doctor en Derecho y especialista en Derecho Familiar.
Dejar una vivienda a varios hijos por partes iguales, por ejemplo, parece una solución razonable en el papel; sin embargo, en la práctica suele detonar fricciones cuando uno busca vender, otro rentar y uno más habitar el inmueble.
Esta falta de definición compromete la estabilidad del núcleo familiar, expone el titular del despacho Rubén Osorio y Asociados.
En el marco del Mes del Testamento, el especialista analiza los fallos más recurrentes que derivan en litigios y tensiones entre parientes al abrirse la sucesión.
Dejar pasar los años bajo la premisa de que “la familia se pondrá de acuerdo” constituye otra omisión frecuente. La ausencia de este documento otorga a la ley la facultad de determinar la línea de sucesión, un criterio que no siempre coincide con los deseos reales del fallecido.
La prevención de conflictos futuros, más allá de la simple distribución de activos, define la verdadera función de un instrumento legal sólido.
Frente a la inquietud sobre si un mensaje de WhatsApp, una carta o un vídeo poseen validez como última voluntad, el experto es enfático sobre los límites de la informalidad.
Carecen de validez
Los formatos digitales o los audios carecen de validez legal para sustituir un testamento formal.
Aunque la intención del finado quede plasmada con nitidez, la disposición debe ajustarse de manera estricta a los marcos normativos vigentes.
El marco normativo local contempla el testamento ológrafo —aquel escrito de puño y letra—, pero no basta con redactar una carta y guardarla en el hogar: exige el cumplimiento de requisitos legales específicos ante la autoridad competente.
Expresiones como “mi papá dijo que la casa sería para mí” suelen carecer de sustento jurídico. Existe una distancia sustancial entre una manifestación verbal y un documento legalmente vinculante, aclara el jurisconsulto.
Los matrimonios, divorcios, el nacimiento de hijos, el deceso de un heredero o la compraventa de inmuebles representan momentos idóneos para reestructurar la voluntad legal.
Cuentas sin alineación
La confusión entre las disposiciones testamentarias y las designaciones de beneficiarios en los seguros, las cuentas bancarias o las Afores figura como otro problema recurrente.
Estas figuras responden a reglas independientes. Un testador puede nombrar como herederos universales a sus tres hijos en el testamento, pero mantener en una póliza de vida a un beneficiario registrado décadas atrás genera discrepancias al momento del deceso.
La revisión periódica y simultánea del testamento, seguros, cuentas bancarias y Afores garantiza una congruencia plena con la voluntad actual del titular.
La previsión jurídica, en última instancia, ahorra litigios, reduce costos y preserva la cohesión familiar.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
Mes del Testamento
Otras expresiones de Rubén Osorio sobre los detalles a cuidar en el testamento.
Actualizaciones
Respecto a la periodicidad para actualizar este instrumento, no hay un plazo preestablecido. La revisión se vuelve necesaria tras transformaciones significativas en la vida personal o en la estructura del patrimonio.
Dominio pleno
Otorgar un testamento no priva al testador de la titularidad de sus propiedades. La persona conserva el dominio pleno sobre sus bienes en vida y mantiene la libertad de modificar su testamento cuantas veces lo considere oportuno.
Previsión
La previsión jurídica, en última instancia, ahorra litigios, enfatiza el profesional.
