El doctor José Antonio Ceballos Rivas recuerda que el aire acondicionado es un aliado para mitigar el calor de la región, pero también se puede convertir en uno de los enemigos de la salud de los yucatecos si estos equipos no reciben mantenimiento adecuado.
Hongos, bacterias, polvo y más pueden estar circulando en el aire de las habitaciones frescas a causa de equipos que están sucios.
El mantenimiento se centra en la limpieza de sus filtros, que se debe hacer al menos dos veces al año, incluso uno mismo lo puede hacer sin necesidad de un técnico siguiendo las instrucciones.
El aire acondicionado de alguna manera acumula y filtra polvos con ácaros, entre otros microorganismos que pueden ser dañinos para la salud.
Estos ácaros están en las almohadas también, recuerda el doctor Ceballos, quien es especialista otorrinolaringólogo.
Si uno no cambia sus almohadas y sábanas con cierta frecuencia también acumulan ácaros, añade el médico.
Además, normalmente hay hongos y bacterias en el ambiente, de modo que se filtran y acumulan en el aire acondicionado.
Esto puede producir que cuando el equipo esté funcionando uno respire todo eso, advierte el galeno.
Defensas del cuerpo
El organismo es una maravilla y se defiende, recuerda. En la nariz también se filtra el aire que respiramos, pero cuando hay demasiado da problemas de alergia, y todo eso favorece los estornudos.
Una reacción de alergia o rinitis es que empieza a chorrear la nariz y causa una tos irritativa, seca, menciona.
Si la persona tiene esas alergias, esto las empeora, añade.
Sobre la gravedad de estos problemas de salud, el galeno indica que no hay que tomar las cosas a la ligera.
Los niños y los ancianos pueden sufrir un padecimiento más serio. A cualquier edad, aclara, pero estos dos grupos poblacionales extremos son los más vulnerables.
En el niño sus defensas todavía se están instalando, su sistema inmune está naciendo, por decirlo así, expone. El del anciano ya está deteriorado, entonces es más factible que le pase todo lo mencionado.
Normalmente es más molesta la alergia y todo lo demás, pero de allá puede derivar en catarro, puede haber una infección que termine en bronquitis, neumonía, advierte el doctor Ceballos.
Hay un tipo de bacteria, además de las normales, que se acumula o prolifera no solo en los aires acondicionados, sino en las fuentes y otros espacios donde el agua se queda estancada, como los jacuzzis.
Esta bacteria no es muy común, pero puede ocasionar neumonía y se llama “Legionela”.
No es lo más frecuente, reitera el doctor, aunque existe esa posibilidad.
Consulta médica
El especialista recuerda que ante los síntomas hay que ir a la consulta médica.
La recomendación es que los aires acondicionados reciban mantenimiento dos veces al año. Cada seis meses se deben cambiar o limpiar los filtros.
Es aprender a hacerlo, solo es quitarlo, lavarlo y volverlo a poner, resume el galeno.
De esa manera uno se protegerá de patógenos que, más allá de alergias, pueden provocar otros problemas respiratorios de consideración, expone.
Asimismo, destaca que si la persona tiene asma siempre le afecta más la época de la floración.
Como decía una persona, acá no tenemos más que dos estaciones: el verano y la de los “nortes”, que es nuestro invierno, refiere.
Esos cambios de clima favorecen catarros y alergias. Hay pacientes que con la floración, la primavera es cuando son más atacados con el asma, o en el invierno cuando hay cambios de temperatura, frío.
Y si el aire acondicionado está lanzando ácaros, polvo, hongos y bacterias (a la persona) se le recrudece más la sintomatología del asma.
El galeno recomienda a la población atender el filtro de estos equipos, porque cuando no se cambia y está ya muy tapizado o lleno de polvo incluso evita que enfríe correctamente y empieza uno a bajar la temperatura de los equipos.
El filtro en óptimas condiciones ahorra mucho eso y si no se pueden hacerlo dos veces al año, al menos que sea una vez.
Si no pueden hacer el trabajo de limpieza que llamen a un técnico, sugiere.
