Indignación por el feminicidio de Teresa Vega
El escultismo en Yucatán está de luto: el asesinato de Teresa Vega Cuéllar el pasado viernes 23 de julio, no solo alarga la lista de feminicidios ocurridos en la entidad en lo que va del año, sino que también ha consternado y entristecido al movimiento scout de la provincia yucateca, pues la víctima fue integrante activo y destacado del grupo 29 “Chaac”.
Juan Sauma Castillo, subjefe del grupo 29, recuerda a Teresa cuando ella formó parte como integrante de la Manada de Gacelas y luego en la tropa de muchachas scouts, esto cuando tenía entre 9 y 15 años de edad.
“Los lamentables hechos que pusieron fin a la vida de Teresa sin duda nos consternan e indignan como sociedad, nos duelen y lo lamentamos profundamente, en especial el movimiento scout por el cual ella transitó en su infancia y adolescencia como integrante de la Manada de Gacelas y tropa de muchachas del grupo 29, que en ese entonces nos reuníamos en el parque de Los Pinos, donde ahora se ubica un restaurante”, resaltó.
El entrevistado explicó que los escultistas siempre lo son aunque puedan distanciarse del movimiento; la experiencia vivida y compartida al interior del mismo forja el carácter, los valores y la identidad de personas íntegras, con un alto sentido del deber y la responsabilidad.
Era fuerte
Teresa poseía esas virtudes que le habían dado la fortaleza para abrirse camino en la vida con todos los problemas y retos que tenía enfrente, refirió.
Más allá de ser subjefe del grupo scout donde Teresa Vega forjó sus valores escultistas, Sauma Castillo conocía profesionalmente a la víctima del crimen en Gran San Pedro Cholul, pues era su ejecutiva de cuenta cuando ella laboraba en el banco.
“Recuerdo muy bien que a su paso por el grupo Teresa fue siempre una de las chicas más alegres y entusiastas, disfrutaba mucho las actividades, la convivencia con sus hermanas de manada y más tarde con sus amigas de la tropa”.
“Siempre era atenta y abierta a participar y colaborar, no recuerdo si alguna vez faltó a las reuniones, pero de lo que sí me acuerdo muy bien es que fue una de las pocas escultistas dentro del grupo que logró grandes e importantes adelantos en su formación, mismos que le hicieron merecedora a la insignia terminal de tropa ‘Ave Fénix’”.
Ésta última “es la máxima condecoración que un elemento de tropa puede alcanzar y que muy pocos conquistan, pues demanda de la persona ese compromiso, valor y alegría que hace del escultista alguien único, especial e irrepetible”.
“Era una líder natural, se esforzaba por apoyar a los demás y estaba muy consciente de que el trabajo de equipo era básico para lograr grandes metas”, subrayó.— Emanuel Rincón Becerra
Scouts Crimen
Juan Sauma Castillo, subjefe del grupo 29 “Chaac”, habló de la fallecida Teresa Vega Cuéllar.
Vacío
El entrevistado comento que con esa trágica muerte el escultismo ha perdido a una digna representante, deja un gran vacío entre las muchas mujeres luchadoras y determinadas que día tras día conquistan más y mejores espacios para ellas y los suyos, y se le extrañará por todo cuanto ella representaba.
