CHETUMAL (El Universal).— Antes de ser extraditado a México, el exgobernador de Quintana Roo Roberto Borge Angulo estuvo 110 días “sin ver la luz del sol” en la cárcel de la Policía Nacional en Panamá, aseguró Arturo González Baso, uno de sus abogados.
Además, dijo, sus problemas gástricos y del corazón se agudizaron por la deficiente alimentación.
“Esa es la causa por la que hoy se ve demacrado, pálido y con 20 kilos menos”.
“El señor Borge estuvo 110 días sin ver la luz del sol, desde el 21 de septiembre, cuando lo llevaron de la cárcel del Renacer a la sede de la Policía Nacional, hasta hoy, que fue extraditado. Vimos a un Roberto Borge pálido, por falta de bilirrubina, al no estar en contacto con el sol. Él estaba encerrado en una celda de dos por tres metros, en condiciones verdaderamente grotescas”, informó González Baso.
Antes de abordar el avión que lo trajo a México, Borge Angulo fue examinado por personal médico de la Procuraduría General de la República (PGR), que verificó su estado de salud, lo que no ocurrió en la prisión.
Según González Baso, el ex mandatario de 38 años tiene problemas de presión arterial, que le producen mareos, desvanecimientos y síncopes; además de que padece problemas gástricos, que se agudizaron por la alimentación deficiente.
“A él le practicaron en el pasado dos operaciones; una de ellas por una hernia hiatal que le genera reflujos y ardor en el estómago; la otra por una banda gástrica, que lo obligaba a mantener una dieta especial, o sea él no podía comer cualquier cosa. En la prisión la calidad de la comida era deficiente y le provocaba diarreas constantes; el señor perdió 20 kilos en 110 días que estuvo ahí”.
Otro detalle que no pasó inadvertido en torno al político, fue el rosario negro que colgaba de su cuello. Su abogado aseguró que es el mismo que portaba el 4 de junio cuando fue detenido en Panamá y, añadió, que “aumentó su fe” en la cárcel.
