CHILPANCINGO (EFE).— Cuatro personas murieron incineradas en un vehículo y tres fueron heridas en varios enfrentamientos registrados en Guerrero, informó ayer el portavoz de seguridad estatal, Roberto Álvarez.
En un punto de la comunidad Rincón de la Vía, la policía estatal de Guerrero halló a cuatro personas quemadas en un vehículo, tras atender la denuncia de un comisario local sobre un tiroteo, explicó el portavoz.
En este ataque resultó muerto Antonio de Dios Navarrete, de 32 años, comandante de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg).
Policías estatales encontraron en el lugar diversos cartuchos usados de los calibres 7.62 y de 223 milímetros además de que el vehículo quemado presentaba varios impactos de bala. Los familiares se llevaron los cuerpos, precisó el funcionario.
Señaló que al menos 70 habitantes de Rincón de la Vía colocaron retenes en los accesos a su comunidad para pedir la salida de la Upoeg y la liberación de uno de sus compañeros, que presuntamente fue secuestrado el pasado 28 de enero.
Además, vecinos de las comunidades Buena Vista de la Salud y el Ocotito reportaron un ataque armado que dejó como saldo tres heridos, una de ellas una mujer que fue ingresada en el Hospital General de Chilpancingo.
Los habitantes de estas localidades señalaron a miembros de “Los Ardillos” como los presuntos responsables tanto de los cuatro muertos en la camioneta hallada en Rincón de la Vía, como de los tres heridos en las otras comunidades, indicó Álvarez Heredia.
En esta zona de Guerrero operan las policías comunitarias de la Upoeg y del Frente Unido de Seguridad para el Desarrollo del Estado de Guerrero (Fusteg), las cuales están confrontados, además de grupos delictivos como Los Ardillos, expresó el portavoz.
