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CIUDAD DE MÉXICO (EFE y Notimex).— México, Canadá y Estados Unidos acordaron ayer dar prioridad al combate a las organizaciones criminales trasnacionales en una reunión en la que defendieron además que no pueden permanecer indiferentes ante la crisis de Venezuela.

Los ministros de Exteriores de México, Luis Videgaray; de Canadá, Chrystia Freeland; y de Estados Unidos, Rex Tillerson, se reunieron ayer en Ciudad de México, para desarrollar líneas de acción que toquen los puntos clave de la cooperación trilateral y regional.

Lo hicieron apenas cuatro días después de que los tres socios finalizasen en Montreal (Canadá) la sexta ronda de renegociación del Tlcan, en vigor desde 1994.

En una rueda de prensa posterior a la reunión, Videgaray enfatizó que una de las prioridades de los tres países es el combate a las organizaciones criminales, dado que se debe desarrollar una visión estratégica mucho más eficaz.

Acordaron dar un especial énfasis para atacar la epidemia de opioides y heroína en la región, un flagelo que cuesta vidas tanto en México —por la violencia que genera en el territorio—, como en sus vecinos del norte, por el consumo de estas drogas.

Reconociendo una responsabilidad compartida, Videgaray confía que durante este año ya puedan verse resultados medibles, concretos en la materia gracias a la estrategia trilateral, basada en el desmantelamiento de las estructuras de negocio.

Venezuela salió a relucir en varias intervenciones de los ministros. Mientras que el secretario mexicano rechazó permanecer indiferentes ante el deterioro sistemático de la situación, Tillerson expresó su preocupación por la crisis humanitaria que vive el país.

En respuesta a una pregunta sobre si Estados Unidos apoyaría una intervención militar en Venezuela, Tillerson destacó que lo que debe hacer el presidente venezolano, Nicolás Maduro, es respetar la Constitución.

“Nos gustaría una transición pacifica en Venezuela (…). Nuestro punto de vista es que debe volver a cumplir la Constitución, esperamos que lo haga y trabajamos para que lo haga”, agregó.

Por otra parte, el jefe de la diplomacia estadounidense recomendó a México que preste atención a la posible injerencia rusa en el proceso electoral en el que se encuentra inmerso y que finalizará el 1 de julio, cuando se elegirá, entre otros cargos, al presidente del país.

“Sabemos que Rusia tiene tentáculos en distintas elecciones en todo el mundo. Lo hemos escuchado de nuestros colegas europeos”, advirtió Tillerson.

Sobre el Tlcan, cuya negociación está bajo presión por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de abandonarlo en caso de que no sea beneficioso para su país, los ministros reiteraron que el acuerdo tiene que acabar siendo de “ganar-ganar-ganar” para las tres partes.

Freeland resaltó que les gustaría que la negociación termine lo más rápido posible, porque la incertidumbre nunca es buena para la confianza en los negocios. A pesar de esto, recordó que es un acuerdo complicado, por lo que los tres socios van a tomarse el tiempo necesario para hacer lo correcto.

Otro de los temas mencionados fueron los relacionados con energía, empoderamiento de la mujer y la cooperación con los países centroamericanos —más allá de los esfuerzos de control migratorio, precisó Videgaray— y los del Caribe, para contribuir a que tengan una mayor resiliencia frente a los fenómenos naturales.

Tanto Videgaray como Tillerson se refirieron a la propuesta que Estados Unidos ha hecho a México de que haya agentes federales armados en los vuelos comerciales transfronterizos.

Videgaray reiteró que México analiza con seriedad la propuesta, y su homólogo estadounidense subrayó que cualquier acción en esta materia se haría en cooperación y coordinación con las autoridades mexicanas, y estaría destinada a brindar seguridad a los pasajeros.

Sobre los llamados “soñadores”, inmigrantes que llegaron a Estados Unidos siendo niños de forma irregular y cuya protección a la deportación termina el próximo 5 de marzo, Tillerson dijo que Trump tiene el compromiso de solucionar el problema y brindar claridad para que la gente sepa cómo planificar su vida futura.

El canciller mexicano aseguró que no se tocó el tema de los “soñadores” y su regularización. “Como cualquier decisión de política migratoria es una decisión soberana de Estados Unidos”.

Mientras se desarrollaba la conferencia, un grupo de personas protestó frente a la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores, contra el gobierno de Trump y pedir el freno de las deportaciones de migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos.

En Los Pinos

El presidente Enrique Peña Nieto recibió en la residencia oficial de Los Pinos al secretario Tillerson, a quien expresó el compromiso de México de continuar con un diálogo respetuoso, franco y constante en todas las áreas de la relación bilateral.

Peña Nieto señaló que, con este encuentro, el gobierno de México reafirma su interés y compromiso en fortalecer la relación bilateral con Estados Unidos y continuar avanzando hacia un bienestar sostenido para ambas sociedades.

El mandatario mexicano afirmó que ambas naciones han avanzado de forma significativa para establecer e institucionalizar una buena relación de trabajo y continuar el diálogo en temas como competitividad, seguridad, migración y libre comercio, según un boletín.

 

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