ACAPULCO (AP).— El fiscal de Guerrero, Xavier Olea Peláez, vinculó ayer a un funcionario municipal de Acapulco con los sujetos que el lunes pasado asesinaron a la bloguera Pamika Montenegro, mejor conocida como “Nana Pelucas”.
Según Olea, el funcionario estaba vinculado a un grupo del crimen organizado.
Jan-Albert Hootsen, representante en México del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), una ONG con sede en Nueva York, dijo que su organización investiga los hechos y no tiene todavía datos concluyentes, pero aseguró que toman muy en serio el homicidio y que no se puede descartar absolutamente nada, tampoco que el asesinato esté vinculado a su labor informativa.
El homicidio de Pamika Montenegro, una comediante de sátira política de 36 años que criticaba la conducta de políticos y funcionarios de todos los partidos y órdenes de gobierno a través de videos que difundía en las redes sociales, ocurrió el lunes por la noche en su restaurante situado a unos 150 metros de la Costera Miguel Alemán, en el área conocida como Zona Dorada del puerto turístico.
Las autoridades señalaron que, de acuerdo con los primeros indicios, los atacantes son dos hombres que “de pronto comenzaron a disparar contra la mujer” y luego escaparon.
El fiscal guerrerense indicó que no descartan ninguna línea de investigación y que en meses recientes se colocaron en diversos puntos estratégicos del puerto “cinco narcomantas que aludían a la víctima” aunque no aclaró su contenido.
Agregó que “fue amenazada por un sujeto que, hasta donde tenemos conocimiento, es servidor público municipal que tiene presumiblemente relación con la célula que privó de la vida a la periodista”.
Olea Peláez indicó que el arma que se utilizó contra ella luego se usó para asesinar a un empleado de un establecimiento de grúas.
Acapulco es considerada como una de las ciudades más violentas del mundo y Guerrero es el estado donde hubo más homicidios dolosos en 2017, según datos de la Secretaría de Gobernación.
La “youtuber” estaba afiliada al Club de Periodistas de Guerrero, gremio que demandó el castigo de los responsables de su homicidio.
