CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El crecimiento económico de México en este sexenio se ha quedado lejos de la promesa del gobierno federal, pues se sobreestimó la expectativa de que con las reformas la expansión superaría tasas de 5%, señalaron expertos.
Afirmaron que el desempeño económico tampoco se acercó al escenario inercial de tasas de 3%, al haberse registrado en 2016 y 2017 un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.9% y 2.1%, respectivamente.
Para los especialistas, la expansión de 5.2% y 5.3% que prometió el gobierno actual para 2017 y 2018 no se logrará a pesar de que se dijo que las reformas tendrían un efecto multiplicador, porque además de que se sobreestimó el potencial de los cambios al marco jurídico se pensó que serían “mágicos” y se olvidó atender temas como el combate a la corrupción y el fortalecimiento del Estado de derecho.
“Pensar que se crecería 5% fue un poco de optimismo excesivo”, afirmó el director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), Luis Foncerrada Pascal.
Añadió que el factor que más afectó fue la falta de inversiones, porque si bien las reformas contribuyen a un mayor crecimiento económico, hace falta acompañarlas con combate a la corrupción, inversión pública y privada, así como certidumbre jurídica.
Por su parte, el director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz, indicó que se sobreestimó el potencial de las reformas, particularmente de la energética, porque las inversiones no llegaron ni en montos ni tiempos previstos.
El sitio web de la Presidencia señala que en 18 meses se hicieron 11 reformas fundamentales para el desarrollo político, económico y social del país.
Al inicio del gobierno actual, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estimaba que gracias a las reformas, el crecimiento económico en 2015 sería de 4.7%, para 2016 se consideró 4.9%, en 2017 de 5.2% y en 2018 se estima 5.3%. Sin embargo, el crecimiento del PIB en esos mismos años ha sido de 3.3%, 2.9%, 2.1%, y para este año se estima en 2.3%.
De no llevarse a cabo las reformas se preveía un crecimiento inercial de entre 3.5% a 3.8%. Sin embargo varios factores externos también han afectado los resultados en este sexenio, como el alza de tasas de interés en Estados Unidos y en México; el impacto de la inseguridad en los planes de inversión de las empresas; la incertidumbre que se genera por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y por el proceso electoral, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin). Además, en los últimos años se registró una depreciación del peso frente al dólar, una caída de los precios del petróleo, la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, así como el aumento de la inflación, entre otros factores.
