Carlos Joaquín admite un golpe para el turismo
CANCÚN (El Universal).— El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, admitió que en los hechos que involucran a la naviera Barcos Caribe, con probables artefactos explosivos, existe una posible intención de desestabilizar su gobierno y reiteró que los destinos turísticos del Caribe mexicano, son seguros.
“Me parece un poco extraño y me parece que habrá que investigar el tema; sobre todo que no habían detonado (los artefactos)”, dijo el mandatario estatal.
A una pregunta sobre la posibilidad de que sea un acto desestabilizador, respondió: “Eso parece ser”.
El jefe del Ejecutivo fue abordado el viernes pasado al término de una reunión con mujeres empresarias.
En conferencia, ofrecida en Chetumal, declaró que hay que esperar el resultado de las investigaciones y matizó: “Me parece que no hay un tema de tipo político en este evento; hasta que la investigación no diga lo contrario y evidentemente requerimos de resultados de esas investigaciones y saber qué es exactamente lo que pasó”.
Joaquín González también subrayó que la alerta de viaje emitida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, y el hablar de prohibiciones para el uso de los transbordadores turísticos en la ruta Cozumel-Playa del Carmen, la “pega mucho” a la entidad, en términos económicos y sociales.
Consideró que es importante hacer saber a los Estados Unidos el resultado de las indagatorias, que los hechos tienen que ver con una sola naviera y que la embarcación vinculada estaba fuera de servicio desde hace varios meses.
“El barco no estaba junto al muelle, no está disponible para servicio de pasajeros, entonces habría que encontrar la razón por la cual habría un artefacto de estos en un barco inoperante desde hace mucho tiempo”.
