Un recorrido por sitios afectados por el terremoto
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El sismo 19-S, del 19 de septiembre de 2017, sacudió Ciudad de México, dejando 228 víctimas mortales, alrededor de 40 edificios colapsados y 11,500 inmuebles con daños de leves a graves.
Esta es la situación que atraviesan los que fueron los principales focos de la tragedia en la capital, a un año del movimiento telúrico de magnitud 7.1.
Colegio Enrique Rébsamen.— Actualmente hay un procedimiento legal civil y otro penal alrededor del derrumbe de este centro educativo de la delegación Tlalpan, en el que murieron 19 niños y siete adultos.
El pasado 7 de septiembre concluyeron las tareas de retirada de escombros en aquella estructura del colegio que colapsó por completo por el temblor, mientras que el resto no ha sido intervenido por su situación jurídica.
El director responsable de obra del Rébsamen fue detenido por el delito de homicidio y actualmente está en prisión preventiva, mientras que la directora del centro, Mónica García Villegas, continúa prófuga.
A esta última se la acusa de que ordenó construir, para su uso personal, un cuarto piso en el colegio que agregó sobrepeso a la estructura.
Álvaro Obregón 286.— En el lugar donde estaba este edificio de oficinas de la céntrica colonia Roma, en el que murieron 49 personas, ahora hay un solar, cuyo acceso está cerrado por unos paneles en los que los damnificados han trazado pintadas para exigir la reconstrucción efectiva en la ciudad.
El gobierno de Ciudad de México acordó la expropiación del predio y abrió un concurso para crear un memorial en el sitio, aunque esto fue duramente criticado porque no se consultó con las familias de las víctimas.
Algunos de los familiares de los fallecidos en el edificio buscan justicia mediante una investigación por homicidio culposo, mientras otros aceptaron una compensación económica.
El Multifamiliar Tlalpan.— En esta unidad habitacional, compuesta de 10 edificios, nueve de los inmuebles quedaron en pie, con daños de leves a graves, y uno se derrumbó.
Los vecinos rechazaron la propuesta de las autoridades capitalinas, consistente en la redensificación (construir en los edificios nuevos departamentos para venderlos y así contribuir en el gasto de la reconstrucción) y la concesión de créditos blandos.
En su lugar, comenzaron una firme resistencia a través de protestas y asambleas, y gracias a esto, el gobierno capitalino finalmente accedió el pasado junio a reconstruir o reforzar, con fondos públicos, los inmuebles dañados, que acogían un total de 500 departamentos.
Del ejemplo de estos vecinos brotó la iniciativa Damnificados Unidos de la Ciudad de México, que aglutina a damnificados de 12 delegaciones.
San Gregorio Atlapulco.— Este pueblo de la delegación Xochimilco, en el sur de la ciudad, recibió la ayuda de la Fundación Carlos Slim, gracias a la cual se han vuelto a levantar varias casas destruidas. El resto de damnificados recibió tarjetas del gobierno con fondos para la compra de materiales de construcción.
Imagen desoladora
La iglesia de San Gregorio, en el corazón de la localidad, sigue ofreciendo una imagen desoladora con su campanario derruido, y su mercado, también dañado por el temblor, continúa sin poder acoger a los comerciantes, que han tenido que instalarse en la calle.
El pueblo ha sido a lo largo de este año el escenario del rodaje de la película “Chicuarotes”, dirigida por Gael García Bernal.
Edificio de Zapata 56.— El edificio ubicado en la calle Zapata número 56 (delegación Benito Juárez) fue el lugar en el que murieron dos mujeres. La demolición del inmueble comenzó dos meses después del terremoto.
El propietario de este edificio —que también fue director responsable de obra— fue la primera persona detenida en relación con el sismo, el pasado octubre, y fue acusado de homicidio.
También se detuvo en diciembre al apoderado legal de la constructora.
Iztapalapa.— En esta delegación del oriente de Ciudad de México cientos de personas siguen viviendo en tiendas de campaña después de haber perdido sus casas. A algunos de ellos les han ofrecido, al igual que a los vecinos de San Gregorio, tarjetas con fondos para comprar materiales de reconstrucción.
Conocida por sus representaciones de la Pasión de Cristo durante la Semana Santa, la zona permanece marcada por las grietas que se abrieron durante el movimiento telúrico.
