Merary Alejandra alimenta a su hermana Britany Sofía en un refugio para miembros de la caravana de migrantes en la ciudad de Tijuana

Declara crisis humanitaria

TIJUANA (AP).— El alcalde de Tijuana declaró una crisis humanitaria en la ciudad fronteriza con Estados Unidos. Y solicitó apoyo a la ONU para ocuparse de los aproximadamente 5,000 migrantes centroamericanos que han llegado.

El alcalde Juan Manuel Gastelum aseguró que el gobierno federal le ha proporcionado poca ayuda; y que él no comprometerá los servicios públicos de la ciudad para lidiar con la situación. Agregó que 4,976 migrantes han llegado a la ciudad.

“No tenemos la infraestructura suficiente y necesaria par atender con cabalidad a estas personas. Para darles un espacio digno”, indicó a Grupo Fórmula.

El jueves, su gobierno emitió un comunicado diciendo que solicitaba ayuda de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

“No voy a gastarme el dinero de los tijuanenses”, dice Gastelum en el texto.

En su mayor parte, la caravana de migrantes que salió de Honduras a mediados de octubre fue bien recibida en las ciudades y pueblos mexicanos que atravesó camino a la frontera. Incluso ciudades con pocos recursos se aseguraron de que los migrantes tuvieran comida y un lugar para descansar.

Sin embargo, en esos lugares la caravana se quedaba un máximo de dos noches; con la excepción de Ciudad de México. En Tijuana, muchos de los migrantes que huyen de la violencia y la pobreza quieren solicitar asilo en Estados Unidos y se enfrentan a una posible espera de meses en la ciudad fronteriza antes de siquiera tener una oportunidad de hablar con un funcionario estadounidense.

Recursos

Gastelum indicó que el gobierno mexicano había mencionado enviar 20 toneladas de recursos a Tijuana para ayudarlos; tres cuartas partes eran materiales para reforzar la frontera y solo cinco toneladas eran materiales para ayudar realmente a los migrantes.

La mayoría de los migrantes se alojan en un refugio improvisado en un estadio deportivo de la ciudad. Están recibiendo el apoyo de iglesias locales y ciudadanos particulares que han estado proporcionando alimentos. Y el de varias agencias del gobierno del estado de Baja California, que dice identificó 7,000 oportunidades de trabajo para los que reúnan los requisitos.

Gastelum también criticó al gobierno federal por no tomar más en serio la amenaza del presidente de Estados Unidos Donald Trump de cerrar toda la frontera si las cosas se salen de control en Tijuana. “Eso es grave”, dijo.

Haciendo referencia a una protesta de un pequeño grupo de migrantes que marchó el jueves hacia uno de los cruces fronterizos de Tijuana, Gastelum dijo que dichas manifestaciones no van a ayudar.

“Aquí miles de personas de Tijuana trabajan en los Estados Unidos, llegan tarde a su trabajo”, dijo. “De Estados Unidos para acá no viene turismo, no vienen las personas al sector médico. La situación se está poniendo nada cómoda”.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán