Dos sismos de magnitud 4.2, en San Felipe, Baja California, y en Tonalá, Chiapas, reportó esta mañana el Servicio Sismológico Nacional.
Los movimientos telúricos se replicaron y afectaron comunidades de cinco estados más del país, en Sonora, Oaxaca, Nayarit, Guerrero y Colima.
El organismo del Instituto de Geofísica de la UNAM dio a conocer que el primer sismo se registró a 2:37 de la madrugada, con una magnitud de 4.2, y se ubicó a 73 kilómetros al sureste del municipio bajacaliforniano de San Felipe, a una latitud de 30.83, a una magnitud de -114.11 y una profundidad de cinco kilómetros.
En su cuenta @SSNMexico de Twitter, el Servicio Sismológico Nacional precisó que el segundo temblor, también de magnitud 4.2, ocurrió a las 5:23 horas a 139 kilómetros de Tonalá, Chiapas, y se localizó a una latitud de 14.94, a una longitud de -94.29 y a una profundidad de 17 kilómetros.
También el organismo dio a conocer que el fenómeno natural ocurrió a 85 kilómetros de Manzanillo, Colima, con una intensidad de 3.9; a 25 kilómetros al noroeste de Tecpan, Guerrero, de 3.7 grados, y de 3 grados al suroeste de Puerto Peñasco, Sonora.
Además, de 3.3 grados al oeste de Pinotepa Nacional, Oaxaca, y de 3.7 a 61 kilómetros al oeste de Las Varas, Nayarit. Hasta el momento no se reportan daños materiales o pérdidas humanas por los movimientos telúricos.
Aniversario luctuoso
El temblor en México ocurrió coincidentemente cuando hoy se conmemoró, con una procesión de antorchas, el décimo aniversario del terremoto que devastó la ciudad italiana de L’Aquila, el 6 de abril de 2009.
Miles de personas marcharon esta madrugada por las calles del centro histórico, iluminando L’Aquila, para luego reunirse en Piazza Duomo, en el corazón de la ciudad, para escuchar 309 tañidos de campana en memoria de las víctimas del 6 de abril.

A las 3:32 de la madrugada del 6 de abril de 2009, un devastador terremoto despertó súbitamente a los residentes de la ciudad italiana de L’Aquila y los pueblos aledaños. El fuerte sismo dejó un saldo de 309 muertos y más de mil 600 heridos, e infligió unas heridas que, diez años después, siguen abiertas.- Carlos F. Cámara Gutiérrez
