MÉXICO.—Alain Derbez dijo sentirse traicionado por lo que ocurrió con el Premio de Novela del Inbal.
Derbez, uno de los aspirantes del premio, lamentó la situación y la calificó de lamentable.
“Me parece lamentable que, si se está denunciando, que periodísticamente hubo personajes que aparecieron y que participaron con toda su buena intención, de pronto sacar los nombres también es una forma de traicionar.
“Terrible traición”
El escritor cuyo nombre aparece en la apertura de las plicas que contenían los números de folio, así como los nombres de los autores y que participó con el seudónimo Gesualdo Saxofón y su novela “Lo que mira Damián”, calificó de “terrible el que se nos haya traicionado nuestra confianza”.
“Me parece que, si uno confía en la buena fe de las bases, está claro que las plicas entran a Notario; entonces me parece que se traiciona la confianza justo cuando se requiere construir un país donde la confianza vuelva a tener o haga por principio una presencia y tenga un imperio donde ésta no tenga que ser fe, sino confianza en nosotros.
“Creo que uno se la juega como en la lotería, uno trabaja y gasta y eso es el asunto, porque te pueden decir: vuélvelo a mandar ahora sí, pero al final gastaste tiempo y dinero y te vuelves a sentir traicionado”, dijo.
Titular dejó su puesto
Por este hecho, Cristina Rascón Castro, renunció a la Coordinación Nacional de Literatura, con el propósito de “facilitar el proceso de los premios”.
Para el novelista, la renuncia de Rascón Castro, “no se trata de que ya cometimos el error y ahora que ya lo cometimos ahí va y renuncia alguien”.
En principio, subrayó Alain Derbez, se trata del porque razón no hacemos nuestro trabajo cotidianamente bien y tenemos que esperar a que el pozo sea tapado luego de que varios niños han ido a morir.
“Todos los días debería ser justo, todos los días es despertarse para encontrarse para que el país en el que confiabas permanecería, sigue en penumbras y buscar la excusa para la oscuridad lo cual me parece lamentable”, indicó.
El autor rechazó que los Premios de Literatura Bellas Artes, sean un concurso “amañado”, por el contrario, aclaró que el punto es que “volvemos a no hacer nuestro trabajo bien y ese alguien que no hace su trabajo bien, además puede prestarse a muchos malos manejos”.
