Usan de prueba el teléfono celular de un presbítero
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal y Notimex).— La Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México (PGJ) solicitó a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que revise las actividades financieras de las cuentas del joven Leonardo Avendaño, como parte de las pesquisas complementarias fijadas por el juez de control para el cierre de la investigación.
Así lo refirió la procuradora capitalina, Ernestina Godoy, quien además refirió que volverán a hacer diligencias tanto a los alrededores como al interior del domicilio del imputado, el sacerdote Francisco Javier Bautista Ávalos.
En cuanto al presunto cómplice, dijo que “aún no tenemos nada, entendemos que alguien fue por él, se ha reservado”.
“Hemos pedido información sobre toda su actividad económica, cuentas, que todavía no nos la dan. De entrada va la Unidad de Inteligencia Financiera, son los que nos están ayudando”, dijo.
Por otro lado, en la segunda audiencia del caso, un juez de Control consideró que Bautista Ávalos es el autor material de asesinato, luego que el agente del Ministerio Público presentó los registros de geolocalización de los celulares del párroco y del estudiante Hugo Leonardo Avendaño, quien era auxiliar en la iglesia.
En ellos se demuestra que el sacerdote y el joven estuvieron el pasado 11 de junio en la casa parroquial Cristo Redentor, en la alcaldía Tlalpan, desde las 23:04 horas hasta las 3:16 de la madrugada del día 12.
Además, el último mensaje que envió Leonardo la noche del 11 de junio desde ese punto, donde vivía el sacerdote, decía: “Ya llegué pa, voy a dejar el celular prendido, cualquier cosa, me llamas”.
Después, ambos dispositivos fueron ubicados juntos por la carretera Picacho-Ajusco y llegaron a las 3:48 horas a la colonia Héroes de 1910, en la parte alta de Tlalpan, donde fue encontrado el cuerpo de Leonardo a bordo de su camioneta.
En la audiencia, la defensa de Bautista Ávalos argumentó que el sacerdote no estuvo esa madrugada en dicho lugar y descartó que los registros satelitales sean suficientes para determinar su culpabilidad.
Mediante declaración de dos testigos, la defensa dijo que Bautista Ávalos olvidó su celular en la camioneta de Avendaño e incluso tuvo que adquirir otro, sin embargo, la versión fue desestimada por el juez.
Liberan a acólito
En otro hecho, el sacerdote Rodolgo Arqueta llamó a las autoridades policiacas para denunciar que recibió una llamada en la que le exigían 40 mil pesos para librerar a su acólito Óscar Ramírez Juárez, de 35 años.
Los hechos ocurrieron en Juchitepec, Estado de México, donde policías municipales acompañaron al párroco al sitio donde entregaría el monto del rescate, a donde llegaron dos sujetos a bordo de un auto Versa.
Al momento de recibir el dinero del rescate, los presuntos delincuentes fueron detenidos y el acólito fue rescatado.
