No hubo cambios en el desempleo, reporta el Inegi
CIUDAD DE MÉXICO.— Durante mayo de 2019 la población ocupada en el sector informal se redujo 0.3% en comparación con el mes previo, ligando tres meses consecutivos a la baja. La Tasa de Informalidad Laboral, que concentra a todos los trabajadores laboralmente vulnerables por la condición irregular de sus unidades económicas, pasó de representar al 56.6% de los ocupados al 56.3%.
Sin embargo, el nivel de desempleo en México se mantuvo en la misma tasa que en marzo: 3.5% de los económicamente activos se encuentran desocupados, de acuerdo con cifras de la Encuesta Mensual de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, publicadas ayer.
El desempleo es ligeramente mayor en la población femenina que en la masculina: las Tasas de Desocupación se ubicaron en 3.6% y 3.4%, respectivamente, en el quinto mes del año.
Las regiones urbanas presentan un mayor nivel de desempleo que la media nacional. Al menos 4 de cada 100 (4.2%) habitantes económicamente activos se encuentran en búsqueda de trabajo sin conseguirlo. Contrario a la tendencia nacional, en las zonas urbanas el desempleo es mayor en hombres (4.4%) que en mujeres (4.2%).
La Tasa de Subocupación concentra a los trabajadores que aun teniendo un empleo se encuentran buscando otro para completar sus necesidades, ya sea por ingresos insuficientes o tiempo de sobra para trabajar.
Durante mayo este porcentaje de los trabajadores alcanzó su nivel máximo en 42 meses (septiembre de 2017), representando al 7.5% de la población ocupada. Este nivel también fue ligeramente superior al registrado en el mes previo (7.4%).
El total de trabajadores que se encuentra bajo condiciones laborales críticas (ingresos inferiores al salario mínimo o jornadas muy cortas) se incrementó de manera importante en mayo.
Al menos 19 de cada 100 (19.3%) trabajadores se encuentran en esta situación, cuando el mes previo la proporción era de casi 18 de cada 100 (17.5%) ocupados. Esta situación significó un deterioro en el mercado laboral nacional, según las cifras del Inegi.— El Economista
