Indígenas acusan de posible despojo con el Tren Maya
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Distintos megaproyectos inmobiliarios y turísticos en la península de Yucatán, están ocasionando un fuerte deterioro medioambiental, alertó ayer el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (Ccmss), que también criticó el futuro Tren Maya.
En conferencia, este organismo presentó una herramienta de visualización cartográfica en línea que permite observar la interacción de los proyectos con los ecosistemas de la región y constatar sus nefastas consecuencias medioambientales.
El Ccmss alertó del avance paulatino de los proyectos sobre los ecosistemas y territorios habitados por indígenas y campesinos mayas de la región.
Estos proyectos fomentan el fin del sector rural en la Península y ponen en aprietos la permanencia de las mencionadas comunidades indígenas, indicaron.
Sergio Madrid, director del Ccmss, apuntó que con la herramienta presentada ayer esperan “ayudar a investigadores, activistas y comunidades campesinas e indígenas a fortalecer su defensa del territorio”.
Representantes
En la presentación estuvieron presentes representantes de las distintas comunidades que viven en las zonas naturales de la Península, donde pidieron que se ponga fin a la destrucción de su forma de vida.
Al hablar del Tren Maya, los voceros de distintas comunidades denunciaron que el proyecto del ferrocarril sigue “el mismo proceso” que los grandes proyectos impulsados anteriormente, con “un modelo de desarrollo basado en el despojo”.
“Diferentes proyectos despojan a nuestros pueblos no solo de los territorios y de los recursos naturales, sino también de nuestras propias identidades como pueblos originarios”, aseguró Ángel Sulub, un hombre maya del Centro comunitario U Kuuchil K Chibalom, en Carrillo Puerto, Quintana Roo.
La herramienta diseñada por el Ccmss y la organización Geocomunes permite ver cómo la explotación de la naturaleza ha ido transitando en los últimos 30 años de un sector a otro.
Explicaron que cuando la inversión en un sector deja de ser rentable, el capital transita hacia otros sectores.
Así ocurrió cuando, a raíz de la crisis del sector agrícola, las inversiones se recondujeron hacia el turismo y a la agroindustria de la soja transgénica, el sorgo y a la palma aceitera.
El sector energético también ha explotado parte de los recursos naturales de la península a raíz de la reforma energética impulsada en 2013 por el expresidente Enrique Peña Nieto.
“Los megaproyectos eólicos y fotovoltaicos han llegado a instalarse en las tierras de propiedad ejidal, ocupan miles de hectáreas para la generación industrial de energía. El territorio donde se han empezado a construir es maya, es nuestro”, denunció Pedro Uc, habitante de Buctzotz, Yucatán.
Asimismo, lamentó que, “con la llegada de estas actividades a las que llaman desarrollo”, su propia tierra les sea arrebatada.
“Nos engañan, nos acosa la inseguridad y nos persigue la pérdida de nuestra lengua y cultura”, concluyó.
Herramienta Visualizador de afectación por obras
Activistas presentaron una herramienta que visualiza el daño por megaproyectos en la Península de Yucatán.
Sitios web
Según el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, la herramienta está en el sitio web www.ccmss.org.mx , así como en el portal de Geocomunes: (www.geocomunes.org)
Rentabilidad
En un comunicado, el Consejo destacó que el visualizador muestra que cuando la inversión en un sector deja de ser rentable, el capital transita hacia otros.
Crisis agrícolas
“Así ocurrió cuando la crisis del sector agrícola (madera, chicle y henequén) redirigió las inversiones hacia el turismo y a la agroindustria de la soya transgénica, el sorgo y la palma de aceite”, puntualizó.
Peligro
“Este tipo de proyectos están poniendo en peligro la vida del pueblo maya”, manifestaron los integrantes del Consejo.
