La Confederación Autónoma de Empleados y Trabajadores de México (Catem) firmó un protocolo de cooperación internacional con el Sindicato de la Industria de la Alimentación y el Comercio de Canadá (UFCW, por sus siglas en inglés), que permitirá implementar programas de capacitación para los trabajadores temporales, informó Pedro Haces Barba, secretario general del organismo sindical.
El también senador suplente detalló que es un avance en cuanto a la protección de los derechos laborales de los trabajadores mexicanos que participan en el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá (PTAT).
Miles de jornaleros en Canadá
Haces Barba recordó que la incorporación de trabajadores a este programa se realiza a través de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y tan sólo en 2019 permitió dar empleo a más de 26 mil jornaleros mexicanos.
Durante la firma del protocolo, en Toronto, Canadá, el líder de la Catem agradeció a Paul Meinema, secretario de la UFCW, el acercamiento entre ambas organizaciones, que permitirá abrir mayores oportunidades de empleo y capacitación para los trabajadores mexicanos.
“Es un gran logro la firma de este acuerdo con el Sindicato de la Industria de la Alimentación y el comercio de Canadá, la organización más grande de América del Norte”, comentó.
Haces Barba destacó que este acercamiento y la firma del documento forma parte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que ha sido bien recibido por los empresarios y trabajadores de las tres naciones firmantes.
Igualdad de derechos
“Estos protocolos permitirán que los trabajadores mexicanos que se incorporen a los programas de empleo temporal en los que participen nuestras organizaciones, gocen de los mismos derechos que los trabajadores de Estados Unidos y Canadá”, apuntó.
El líder de la Catem recordó que “muchos de los migrantes mexicanos terminan aceptando condiciones deplorables en trabajos temporales que no tienen ningún tipo de regulación”.
En este sentido, añadió, un acuerdo de esta naturaleza permitirá que autoridades, organizaciones no gubernamentales, empresarios y trabajadores; tengan pleno conocimiento del funcionamiento de estos programas que representan un pilar para la economía de los tres países.
Como parte del mismo, dijo Haces Barba, se plantea además intercambiar información sobre programas dirigidos al cumplimiento de los derechos laborales en ambas naciones, así como fomentar el intercambio cultural y la coordinación entre las partes para la elaboración e implementación de programas de capacitación para los trabajadores migrantes.
