El joven Andrés Medina Chalé ha representado a Cristo en el viacrucis de Acanceh

Andrés Medina se despide de su rol en el viacrucis

“Cuando empezó la contingencia por el coronavirus me sentí triste, me ponía hasta llorar y decía ‘Dios mío, aunque esté solito, voy a cargar la cruz, lo voy a hacer’”, comparte Andrés Medina Chalé, quien personificará a Cristo en el viacrucis viviente de la parroquia Nuestra Señora de la Natividad de Acanceh, actividad que en esta ocasión se verá mediante una trasmisión en línea vía Facebook.

Debido a la contingencia sanitaria se detuvieron los ensayos y se adecuó el viacrucis en un formato pequeño para continuar con la tradición y no cancelarla.

La edición 39a. del viacrucis no se hará en las calles del poblado como se acostumbra sino en un local a puerta cerrada, desde el cual se hará la trasmisión en vivo por Facebook el viernes 10 de abril a las 12 horas en la cuenta de Renacimiento Acanceh Yucatán, grupo organizador de la actividad.

Andrés Medina personificará a Cristo por quinto año consecutivo. El joven de 22 años ha hecho esta personificación para cumplirle una promesa a Dios.

“Me da un poco de tristeza porque éste es mi último año pero aunque sea así sencillo lo voy a hacer”, dice el estudiante de Mercadotecnia.

Él ha hecho este papel por una promesa a Dios en agradecimiento por la salud de su tía, quien es como una mamá para su familia. “Dios me lo concedió, ella está bien y por eso lo tengo que cumplir”.

Recuerda que al ofrecer la promesa su tía estaba convaleciente, había sufrido tres infartos y es diabética. “Las arterias de su corazón ya no pasaban la sangre, pero hoy día lleva una vida normal”.

Por este motivo, cuando la situación del coronavirus empeoró y los ensayos fueron cancelados él se sintió triste: de las decenas de participantes que formaban parte del viacrucis, la representación se redujo a 15 personas (quienes dan vida a los personajes principales).

Sin embargo, gracias a la tecnología podrán llegar a muchas de las personas de la comunidad y los visitantes de esta actividad, que congrega a 10 mil personas anualmente.

“Me hace sentir contento porque se podrá hacer, todos hemos hecho promesas, sobre todo de salud, y hoy más nunca estamos viviendo una situación de enfermedad”.

El grupo Renacimiento es el que se encarga de realizar cada año el viacrucis viviente y fue fundado en 1981.

El joven invita a la comunidad a seguir la transmisión del viacrucis desde sus hogares y que los acompañe con sus oraciones.

Y también exhorta a la comunidad a confiar en Dios en este tiempo difícil.

“Mucha gente me decía: ‘Andrés no te arriesgues, vendrán otros años’, pero yo les decía: ‘no es que yo sea terco, si tengo que morir por una enfermedad, lo voy a hacer pero le voy a cumplir a Dios”, finaliza el joven.— Claudia Ivonne Sierra Medina

 

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