Analista descarta efectos de la crisis por el Covid-19
CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Pemex reportó una pérdida neta de 562,531 millones de pesos de enero a marzo de 2020, cuando apenas comenzaba la crisis mundial, un resultado más de quince veces superior a lo que perdió en el mismo lapso de 2019.
En solo tres meses, la petrolera perdió más que todo 2019, cuando registró 18,367 millones de dólares menos, casi el doble de los 9,575 millones de dólares que también dejo de ganar en 2018.
Pese a la promesa del nuevo Gobierno de rescatar a la empresa estatal y los datos históricos, el subdirector de Presupuesto y Contabilidad de la petrolera, Carlos Cortez, citó la guerra de los precios del petróleo, la crisis económica del Covid-19 y la depreciación del peso como los principales factores.
“La coyuntura geopolítica que ha impactado las cotizaciones de la mezcla mexicana de petróleo, así como los menores volúmenes de exportación y la baja en la demanda nacional de combustibles generada por la pandemia de Covid-19, han incidido en que los ingresos de Pemex sean inferiores a los programados”, afirmó.
Tan solo las ventas en México cayeron 20.7 % anual, a 157,782 millones de pesos, mientras que las exportaciones bajaron 19.4 % hasta 125,141 millones de pesos. Por ello, los ingresos se ubicaron en 284,110 millones de pesos, una caída anual de 20.3 %.
Al promediar un valor de 40.9 dólares por barril en el primer trimestre, la mezcla mexicana de petróleo cotizó 15.6 dólares o 38% por debajo del precio medio del primer trimestre del 2019.
Produce más
Pese a las pérdidas y la disminución de demanda, la producción de crudo y condensados de Pemex subió 3.7% a un promedio de 1,759 millones de barriles diarios (Mdb), “como consecuencia de las estrategias implementadas por esta administración”, destacó Alberto Velázquez, director corporativo de Finanzas. “Constituye un gran logro”, afirmó en la llamada con inversionistas.
Los directivos presumieron apoyos del Gobierno federal para 2020 por hasta 156,158 millones de pesos. Esto incluye un decretado publicado la semana pasada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien otorgó un estímulo fiscal de hasta 65,000 millones de pesos pese a insistir en que no rescatará a empresas por la crisis.
En tanto, analistas consultados argumentaron que es imposible atribuir todas las pérdidas al Covid-19, pues el Gobierno Federal decretó la emergencia sanitaria el 30 de marzo, cuando suspendió las actividades no esenciales de la economía.
“Los efectos del nuevo coronavirus los vamos a ver en este trimestre, que es el segundo, todavía había demanda en los primeros días de marzo. Los precios empiezan a colapsar en marzo. Enero y febrero fueron normales relativamente”, indicó en entrevista el analista energético Gonzalo Monroy, socio de la consultora GMEC.
El especialista atribuyó parte de las pérdidas a la depreciación del peso, que promedió las 23.52 unidades por dólar, lo que generó una pérdida cambiaria de 469,200 millones de pesos.
