Se opone a una obra federal desde hace varios años
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).-— El Centro de Derechos Humanos La Voz de la Montaña Tlachinollan denunció la desaparición de Vicente Suástegui, integrante y hermano del vocero Marco Antonio Suástegui, activistas y opositores a la construcción de la hidroeléctrica La Parota, en Acapulco.
Se expuso que Vicente es parte del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa la Parota (Cecop) y lleva años luchando para que no se haga la obra en los bienes comunales de Cacahuatepec, Acapulco.
“El jueves 5 de agosto, al filo de las 23 horas, Vicente Suástegui Muñoz, al regresar a su domicilio, en el taxi colectivo número 2342 de la ruta Renacimiento que trabajaba como conductor, de acuerdo con testigos del hecho, fue interceptado por una camioneta roja en la que iban tres personas armadas, quienes le cerraron el paso, golpearon y dispararon para así subirlo por la fuerza a su vehículo, llevándoselo con rumbo desconocido”, se indicó en un comunicado.
Se expuso que previamente “Vicente denunció en el periódico El Sur y ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, que el 13 de julio del año en curso, integrantes de la Secretaría de Marina intentaron ingresar de manera violenta a su domicilio, porque supuestamente tenían un reporte de venta de drogas. Ahí estaban su esposa y sus hijos, que desconcertados, cerraron su casa”.
Tlachinollan expuso que los elementos de la Marina intentaron entrar, golpeando varias veces la puerta. Cerca del lugar se encontraban unos jóvenes escuchando música que fueron golpeados. Ante este grave riesgo, su esposa llamó por teléfono a Vicente, quien rápidamente llegó a su domicilio.
Los militares de inmediato le exigieron que se bajara de su vehículo para ser revisado, pero Vicente se resistió y pidió que le presentaran la orden de cateo, sin que formalmente le explicaran el motivo de la molestia.
De un vistazo
Movimiento incómodo
De 2003 a la fecha, el Cecop ha sido un movimiento incómodo para las autoridades federales y estatales, por su férrea oposición a la hidroeléctrica, que afectaría a 24 comunidades indígenas y rurales, además de perjudicar a 5 municipios, en los que desplazaría a más de 25 mil personas y 70 mil sufrirían las afectaciones indirectas de la hidroeléctrica.
