GUANAJUATO.— La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) reprobó la agresión que integrantes del colectivo de búsqueda de personas desaparecidas “Una promesa por cumplir” sufrieron de parte de agentes de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, según una denuncia por la que también se notificó al Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias de la ONU.
El colectivo, que aglutina a familias de personas desaparecidas de Celaya y Pénjamo, principalmente, dio a conocer que un integrante del grupo y tres familiares más fueron golpeados y torturados el 31 de enero en Pénjamo por elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) adscritos a la Fiscalía, que irrumpieron en su domicilio.
Esto ocurrió unos días antes de que realizaron una marcha en esa ciudad para recordar la búsqueda de sus personas desaparecidas y demandar a autoridades cumplir con sus obligaciones en las investigaciones.
El colectivo expuso que la familia fue trasladada a la ciudad de Guanajuato, donde fue golpeada, torturada y obligada a firmar un documento auto inculpatorio para afirmar que los agentes de la AIC habían perseguido a uno de ellos porque iba en su vehículo a exceso de velocidad y que los demás familiares se habían puesto agresivos, por lo que fueron detenidos.
Uno de los buscadores, de nombre Jonathan, permanece detenido y fue acusado de poseer drogas, que según representantes del colectivo, “fueron sembradas” para acusarlo.
Al respecto, la CNDH emitió un comunicado en el que expresó su preocupación y lamentó lo ocurrido, y manifestó que estableció contacto con integrantes del colectivo, quienes informaron al organismo que se inició un expediente de queja en la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodheg).
“La CNDH reprueba este tipo de agresiones, toda vez que los familiares de desaparecidos realizan acciones de búsqueda de sus seres queridos, en ejercicio de su derecho y con la finalidad de aliviar el sufrimiento y la incertidumbre que viven las familias”.
Marcha por la paz
En Zacatecas, tras la ola de violencia que azota al estado con una serie de asesinatos, desapariciones y familias desplazadas de comunidades por la presencia de los cárteles que se disputan el territorio, ayer se realizó una marcha para exigir paz y justicia.
Diversas organizaciones participaron en la marcha “Justicia y Paz”, la cual partió de la Alameda hasta la Plaza de Armas, frente a Palacio de Gobierno, donde muchos de los asistentes portaron vestimentas, banderas y globos blancos, así como veladoras en honor a las víctimas de la violencia.
Muchas de las pancartas eran cédulas de personas desaparecidas como los taxistas del municipio de Calera que a principios de año sus unidades fueron encontradas incendiadas, pero aún se desconoce su paradero.
En la Plaza de Armas se colocaron veladoras con la palabra “Paz”, donde también los manifestantes hicieron un minuto de silencio y realizaron un momento de oración por todas las víctimas de violencia y sus familiares, además de pedir a las autoridades que atiendan y resuelvan esta situación.
También los asistentes llevaron víveres que recolectaron para poderlos entregar en los próximos días a las familias desplazadas por el crimen organizado en el municipio de Jerez, además anunciaron que es solo el inicio de una serie de acciones para exigir la paz.
A la par, un grupo de jóvenes convocaron a un hiking-banderazo (senderismo) por la paz, al subir hasta el Cerro de La Bufa, para ondear banderas blancas en pro de la paz.
La tarde-noche del viernes, decenas de personas realizaron una caminata en el municipio de Jerez para exigir paz y la no realización de la Feria de Primavera, tras considerar que primero se deben atender a las víctimas de los desplazamientos forzados.
