CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, viajó ayer a Washington para reunirse hoy con el mandatario estadounidense, Joe Biden, en medio de crecientes reclamos de México para que Estados Unidos regularice a los migrantes y las presiones inflacionarias que afectan a ambos países.
López Obrador expuso que la reunión es para “reafirmar el compromiso de trabajar juntos en beneficio” de los pueblos de México y Estados Unidos con la migración como tema central, y la petición del gobierno mexicano de mayor cooperación económica para el sur del país y Centroamérica.
“Vamos también a tratar el tema inflacionario, es un asunto mundial, y podemos cerrar filas y trabajar de común acuerdo para controlar la inflación en Estados Unidos y en México, también con medidas bilaterales”, indicó López Obrador en su rueda de prensa matutina antes de tomar un vuelo comercial a Washington.
La visita de López Obrador ocurrirá tras su polémica ausencia de la Cumbre de las Américas, que Estados Unidos organizó del 6 al 10 de junio pasado en Los Ángeles (California), y donde el líder mexicano no acudió en protesta por la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Por ello, la reunión también es un mensaje para “invitar a la calma y bajar la especulación sobre el distanciamiento de ambos gobiernos”, expuso a EFE Arlene Ramírez Uresti, profesora de relaciones internacionales en la Universidad Iberoamericana y el Tecmilenio.
“Hay una preocupación importante por los temas que están sobre la mesa, pero este tipo de acercamiento era necesario, urgente y muy estratégico, para dar certeza sobre una mejoría de la relación y de que empezarán a caminar los asuntos más relevantes de la agenda”.
La reunión muestra la creciente relevancia del papel de México en la política estadounidense, en particular por el flujo migratorio récord y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), opinó William Jensen, asociado del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi).
Además, Jensen destacó que esta es la cuarta visita a Estados Unidos de López Obrador, quien además solo ha viajado una vez a Centroamérica como jefe de Estado.
“Tanto Biden como López Obrador han entendido que la relación entre ambos países debe ser prioritaria, sobre todo porque muchos de los temas que preocupan a sus votantes, como migración y economía, dependen mucho de la relación México-Estados Unidos”, consideró el analista internacional.
Previo al encuentro, López Obrador ha elevado sus críticas a la política migratoria estadounidense tras la muerte de 26 mexicanos de un total de 53 migrantes por viajar hacinados en el tráiler localizado en San Antonio, Texas, el 27 de junio.
El mandatario reiteró ayer que pedirá a Biden visas temporales para trabajadores de México y Centroamérica, y acelerar la reforma migratoria para regularizar a los casi 11 millones de indocumentados.
El mexicano cuestionó la inacción de Washington por el bloqueo de políticos republicanos, como los senadores Ted Cruz, de Texas, y Marco Rubio, de Florida, además del gobernador de Texas, Greg Abbott.
