Iglesia católica en México pide atender causas de que jóvenes sean reclutados por el crimen y reconoció una “seria crisis de inseguridad” que existe en el país, por lo que pidió atender el problema de fondo que orilla a que muchos jóvenes mexicanos se involucren “en una vida de crimen y delincuencia”.

La arquidiócesis mexicana señaló que el crimen trunca la vida de personas que eligieron un camino incorrecto, ante las diversas realidades que imperan en el país latinoamericano.

¿Cuáles son las causas de que jóvenes sean reclutados por el crimen?

La Iglesia mexicana ilustró que las principales causas que provocan que los jóvenes mexicanos se unan a los grupos criminales que operan en México son la pobreza, abandono, soledad, depresión, falta de educación, violencia, impunidad, corrupción, desempleo, entre otras más.

“Vivimos una seria crisis de inseguridad en el país que ha cobrado la vida de miles de personas, muchos de ellos jóvenes que de alguna forma se vieron involucrados en una vida de crimen y delincuencia”, expresó en la editorial de su semanario “Desde la fe”.

De acuerdo con la Red de Derechos de la Infancia en México, hasta 250.000 niños y adolescentes se encuentran en situación de riesgo de ser reclutados por los grupos delictivos que operan en el país.

Iglesia católica en México pide atender causas de que jóvenes sean reclutados por el crimen

La Iglesia católica en México criticó que son “menores de edad que se encuentran en situación vulnerable, que pueden representar un futuro benéfico para el país o que pueden representar más dolor y sangre en miles de familias”.

Te podría interesar: La violencia, por crisis de valores

En este sentido, la Iglesia mexicana aseveró que es urgente la unión para detener el fenómeno de la inseguridad en el país latinoamericano y por lo cual convocó a “pedir por los jóvenes atrapados por la delincuencia”.

“Queremos que la oración sea el punto de partida de un compromiso social para apoyar a esos jóvenes que piensan que ya no tienen salida ni solución, a los jóvenes que más nos necesitan”, se lee en su editorial.

Sostuvo que este compromiso deberá implicar mayor vigilancia y atención de los menores desde la familia y como Gobierno “a poner en marcha legislaciones realmente necesarias para blindar a los jóvenes de las manos del crimen”.