CEROCAHUI (El Universal).— La casa de la familia Berrelleza Rábago, en esta comunidad, está sola, quemada y semidestruida. Este fue el sitio donde el lunes, alrededor de las 13 horas, José Noriel Portillo Gil, “El Chueco”, llegó a buscar a Paul y a su hermano Armando, con quienes había tenido una disputa por un partido de béisbol.

De acuerdo con la reconstrucción hecha por la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, “El Chueco” disparó a Paul y se llevó a ambos hermanos, y posteriormente prendió fuego a la casa.

En un recorrido se observó que el domicilio, ubicado a unos 10 minutos de la iglesia de Cerocahui, estaba el jueves sin vigilancia. El techo de lámina de la vivienda colapsó y la puerta estaba abierta. Adentro quedaron un par de ollas tiradas en el suelo, mucha ceniza, algunos tambos y no mucho más.

De acuerdo con las autoridades estatales, los hermanos Paul y Armando se encuentran en calidad de desaparecidos. Tras el ataque en este sitio, “El Chueco” se dirigió a un hotel del centro de la comunidad, donde privó de la libertad al guía de turistas Pedro Palma, quien en un intento por escapar buscó refugio en la iglesia, donde el delincuente lo mató junto con los padres jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora.

El jueves, la vigilancia en Cerocahui era más discreta que el miércoles. Había presencia de policía estatal, pero quedaban pocos elementos del Ejército y la Guardia Nacional.

Más detenidos en Chihuahua

Un hombre identificado como primo de Portillo Gil y otra persona fueron detenidos el jueves dentro de la operación que fuerzas estatales y federales desplegaron en la región.

Según la versión oficial, los individuos, identificados como César Iván P.P. y Humberto B.C., viajaban en un vehículo en posesión de dos armas largas, un arma corta y droga.

De acuerdo con la Fiscalía General de Chihuahua “El Chueco”, tras haber sido derrotado, decidió acabar con la vida de los jugadores que participaban en el equipo ganador.

En el noticiario de Ciro Gómez Leyva, en Imagen Televisión, se detalló que el partido se llevó al cabo en el estadio de Guachochi en el que jugarían los locales contra el equipo del municipio de Guadalupe y Calvo.

En el encuentro también hubo apuestas de por medio y el marcador fue de 10 carreras a cero a favor del equipo de casa.

Las imágenes mostradas en dicho noticiario ilustran un día como cualquier otro, sin imaginar lo que pasaría después. Es importante mencionar que el juego coincidió con el festejo del Día del Padre y se celebraban las semifinales, esto de acuerdo con el noticiario de Denise Maerker “En Punto”.

Youtube video

De acuerdo con la Fiscalía de Chihuahua, este triunfo desató la escalada de violencia que se vivió en la comunidad, pues el equipo que perdió era patrocinado por el homicida.

Además, los hermanos Paul Osvaldo y Armando Berrelleza jugaron en el equipo ganador.

Según versiones de un testigo, “El Chueco” buscó a los hermanos en su vivienda y detonó un arma de fuego en contra de Paul, posteriormente privó de la libertad a Armando y prendió fuego a la vivienda. Luego ocurrió la matanza en la iglesia de los jesuitas.

Además, una mujer y un menor de edad, quienes tienen un vínculo con las víctimas, fueron reportados inicialmente como privados de la libertad, sin embargo se logró establecer que ellos se retiraron del lugar sanos y salvos, de acuerdo con la Fiscalía estatal.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán