CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— De 2019 a lo que va de 2022 el porcentaje de personas que están en prisión sin condena subió de 38% a 41%. Este es el aumento más marcado de personas en prisión preventiva en 30 años, asegura la organización civil Intersecta.
En su estudio “Con juicio o prejuicio. La prisión preventiva oficiosa en México”, la organización civil destaca que de las 225,628 personas que en 2022 han estado privadas de la libertad en el país, el 41% ha estado en prisión preventiva. Es decir, en promedio, 93,227 personas han estado en la cárcel sin haber sido condenadas.
Señala que en 2021 el 30% de las personas en prisión preventiva llevaba más de un año esperando su sentencia. Además, el 12.6% de los hombres y el 14.2% de las mujeres tenían más de dos años aguardando una resolución a su caso, temporalidad que rebasa incluso el límite que fija la Constitución para la prisión preventiva: 2 años.

El documento detalla que el delito más atribuido a personas en prisión preventiva por delitos graves es el homicidio, seguido de violación y, en tercer lugar, secuestro y privación de la libertad.
Desde 2019, cuando se extendió el catálogo de delitos que la ameritan, predominó la posesión, portación y tráfico de armas de fuego; en segundo lugar, robo a casa habitación y, finalmente, robo a negocio, en la vía pública y a transporte público colectivo.
Por último, se encuentra el feminicidio, delitos relacionados con hidrocarburos, electorales y corrupción.
