CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El gobierno mexicano publicó ayer un decreto para prohibir la entrada al país de productos de importación elaborados bajo esquemas de trabajo forzoso.
“Para su importación al territorio nacional, las mercancías de cualquiera de las fracciones arancelarias de la tarifa no deben haber sido producidas en su totalidad o en parte mediante uso de mano de obra de trabajadores en situación de trabajo forzoso u obligatorio, incluido el trabajo infantil forzoso u obligatorio”, señala lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Se indicó que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) será la encargada de vigilar que se cumplan estos requisitos y emitirá resoluciones que avalen que estas mercancías importadas cuentan con los mejores estándares laborales.
“La STPS recibirá, analizará y atenderá las solicitudes de revisión de mercancías que presuntamente fueron producidas con trabajo forzoso”, indicó el gobierno en un comunicado.
En este sentido, de verificarse que hay alguna anomalía, la STPS podrá solicitar se restrinja su importación, siempre en plena observancia del proceso.
Las revisiones, señala el decreto, podrán ser oficiosas por parte de la STPS o a solicitud de las personas físicas y moralmente constituidas en el país, al amparo del artículo 23.6 del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Gracias al esfuerzo coordinado de los tres socios comerciales, América del Norte, se consolida como una de las regiones que han fijado estándares más altos para restringir el arribo de mercancías producidas con trabajo forzoso”, indicó el gobierno mexicano.
El tiempo que tendrán las empresas identificadas en un supuesto de trabajo forzado tendrán 20 días hábiles para aclarar su situación.
“La STPS podrá requerir la asistencia e información que estime necesaria a las autoridades nacionales y extranjeras competentes, de conformidad con la normatividad aplicable”, apunta el decreto en el DOF.
