PUEBLA (El Universal y AP).— En 19 municipios poblanos seguía presentándose, hasta ayer, la caída de ceniza del volcán Popocatépetl, por lo que autoridades estatales llamaron a los ciudadanos a tomar medidas preventivas.
La Secretaría de Gobernación Estatal reportó lluvia de ceniza en: San Nicolás de los Ranchos, Palmar de Bravo, Tepeaca, San José Chiapa, Tepatlaxco de Hidalgo, Huatlatlauca, Tzicatlacoyan, Xochiltepec, Teopantlán, Epatlán, Izúcar de Matamoros, San Martín Totoltepec, Atzitzihuacán, Quimixtlán, San Andrés y San Pedro Cholula, Cuautlancingo, Huaquechula y Santiago Xalitzintla, donde se recolectan diariamente en calles y avenidas hasta 15 toneladas de ceniza.
Por tal motivo, elementos de Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, que integran la “Fuerza de Tarea Conjunta Popocatépetl” han acudido a estas comunidades. Entre las actividades que realizan se encuentra la limpieza de calzadas, reconocimientos de las 42 rutas mediante las cuales se podrá evacuar a 127 mil 114 personas de 51 comunidades de estados de Puebla, Estado de México, Tlaxcala y Morelos en caso de requerirse.
El gobernador Sergio Salomón Céspedes explicó ayer que “Don Goyo” había registrado cinco exhalaciones y dos explosiones moderadas, por lo que se mantiene la alerta Amarilla Fase 3.
Desde que se intensificó la caída de ceniza, se mantiene la suspensión de clases presenciales en 40 municipios, con más de un millón de alumnos y 57 mil maestros en la modalidad a distancia.
Cenizas volcánicas, la preocupación

La preocupación sobre el estado del Popocatépetl cambia según la dirección en la que sople el viento, que es el que mueve sus cenizas.
Mientras al este de la montaña los residentes barrían las calles y usaban cubrebocas, en Amecameca, Estado de México, al oeste, loa habitantes veían sin inmutarse cómo salían gases y cenizas del cráter.
“Cuando no hace nada sí nos preocupamos”, dijo Viridiana Alba, quien ha vendido flores en la plaza central de Amecameca durante 25 años. El volcán se eleva justo enfrente de su puesto.
“Sabemos que ahorita que está sacando humo, eso está liberando la energía de lo que guarda”, comentó.
Mientras la ceniza siga siendo poca, ella cree que ayudará a sus plantas.
Los vientos han arrastrado una enorme columna de cenizas hacia el este, sobre los estados de Puebla y Veracruz, y eventualmente sobre la Bahía de Campeche y más allá.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) señaló en su reporte de ayer que se siguen formando pequeños domos de lava dentro del cráter, los cuales estaban siendo destruidos por explosiones pequeñas y moderadas. Añadió que es posible que los residentes de las comunidades cercanas al volcán sigan sintiendo esas explosiones en los próximos días y semanas.
“Hace tres días mi casa vibró casi toda la noche, fue algo impresionante”, comentó Arturo Benítez, un exfuncionario local.
“El sonido del volcán era fuerte, se asemeja como cuando hay un bóiler prendido y cayó bastante ceniza, pero de repente de este lado se normalizó”.
Eso fue el domingo, cuando las autoridades aumentaron el nivel de alerta, aunque aseguran que no existe riesgo en este momento para la población.

No se han ordenado evacuaciones, pero las autoridades han estado trazando rutas de desalojo, preparando albergues y miles de soldados están en alerta por si tienen que activarse.
En el conocido Paso de Cortés, la pequeña carretera de montaña que atraviesa entre el Popo y el otro volcán que hay a su lado, el Iztaccíhuatl —que no está activo—, una veintena de unidades de Protección Civil y efectivos militares hacían guardia ayer.
