CIUDAD DE MÉXICO.— El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que en sus esfuerzos para buscar a las personas catalogadas como desaparecidas detectó que 16,681 regresaron a sus hogares sin notificarlo a las autoridades.
Sin embargo, las declaraciones fueron consideradas por muchos como un intento del presidente por reducir el “vergonzoso total de 113,000 personas desaparecidas” del país, una cifra que se disparó durante su gobierno.
Medidas para reducir las listas de desaparecidos
En lugar de buscar fosas clandestinas y crematorios que salpican el país, el gobierno envió 5,000 policías y otros funcionarios para realizar más de 111,000 visitas a hogares en busca de personas que podrían haber aparecido en registros fiscales, hospitalarios o bancarios.
No se pudo localizar a 17,843 personas que parecían haber usado una tarjeta de crédito, recibido una vacuna o solicitado prestaciones gubernamentales pese a estar catalogadas como desaparecidas.
El gobierno creó una línea directa instando a la población a llamar para obtener información sobre ellos, en lo que parece un intento de criminalizarlos.
“Si tienes datos que ayuden a completar los reportes o reconoces a alguna de las personas en el listado, comunícate a Locatel”, se indica en un vídeo que acompaña al nuevo informe.
¿No lo pudieron hacer los delincuentes?
No queda claro si las autoridades consideraron o no que los secuestradores y otros delincuentes suelen usar las tarjetas de crédito de las personas desaparecidas o realizar transacciones a su nombre.
También suelen amenazar a las víctimas de secuestro con consecuencias nefastas si contactan a la policía una vez liberadas.
Quizás el hallazgo más impactante anunciado por la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, fue que el registro nacional de personas desaparecidas es tan deficiente que en 62,112 casos, o 68% de los reportes, no hay suficiente información de contacto para siquiera iniciar una búsqueda.
Eso significa que las autoridades nunca dieron seguimiento a esas denuncias de personas desaparecidas ni pidieron la información suficiente para hacerlo.
La “búsqueda” comenzó en Ciudad de México hace más de un año y se lanzó a nivel nacional en agosto.
Medida oficial para buscar a falsos desaparecidos
María Luisa Alcalde dijo que se confirmó la desaparición de 12,377 personas, aproximadamente 11% de los casos, hasta agosto.
En sí, lo que significó fue que la policía u otros funcionarios llamaron o se presentaron en la puerta de familiares angustiados, a veces años después, para preguntarles si sus seres queridos realmente estaban desaparecidos.

Este enfoque enojó a los familiares, quienes durante años han llevado al cabo investigaciones y búsquedas que la policía no realiza.
Los activistas de búsqueda se enojaron porque el gobierno estaba dispuesto a dedicar millones de horas de tiempo de los funcionarios a revisar los bancos de datos a fin de reducir el número de desaparecidos.
Sin embargo, la policía y los fiscales a menudo ni siquiera acompañan a los familiares a las fosas clandestinas que han encontrado por su propia cuenta.
Esfuerzo del gobierno por “desaparecer a desaparecidos”
“Es un esfuerzo del Ejecutivo federal para desaparecer a los desaparecidos, a seguir maquillando las cifras y seguir minimizando el grave problema, la crisis humanitaria que vive el país”, destacó Héctor Flores.
Su hijo de 19 años, Héctor Daniel Flores Fernández, desapareció en 2021 en Guadalajara, ciudad plagada de violencia. Desde entonces no sabe nada de él.
Los familiares de las víctimas dependen de pistas anónimas —a veces incluso de ex sicarios de los cárteles— para encontrar sitios donde presuntamente se arrojan cadáveres. Introducen largas barras de acero en la tierra para detectar el olor de la muerte.
Si encuentran algo, lo que la mayoría de las autoridades hace es enviar un equipo policial y forense para recuperar los restos, que en la mayoría de los casos nunca son identificados.
Unos 50,000 cadáveres sin identificar en México
El gobierno no ha podido identificar unos 50,000 cadáveres apilados en morgues y fosas comunes, ni los fragmentos de huesos encontrados en fosas clandestinas y crematorios improvisados.
La falta de interés del gobierno en buscar a las personas realmente desaparecidas resulta evidente.
En Guadalajara, los lugareños descubrieron un vertedero de cadáveres donde se habían enterrado 41 bolsas de restos humanos en fosas poco profundas.
Pero el lugar no fue descubierto mediante una investigación policial: se encontró en noviembre luego de que vecinos vieron perros que traían una pierna y un cráneo humanos.
Luisa María Alcalde negó que el gobierno intente minimizar el problema y que ninguno de los nombres de los encontrados será eliminado de la lista.
En cambio, afirmó, serán trasladados a la categoría de “hallados con vida”, que actualmente tiene 190,000 nombres.

Muy superiores las cifras reales de desaparecidos
A pesar de la aparente reducción promocionada por la funcionaria, expertos dicen que las cifras reales de personas desaparecidas en México pueden ser muy superiores, pues muchas personas viven en regiones controladas por cárteles donde presentar una denuncia resulta peligroso.
López Obrador afirma que las cifras de desaparecidos —47,000 desde que asumió el cargo en 2018— son “infladas” por sus rivales políticos con el fin de hacerlo quedar mal.
El problema es tan grave que hasta los desaparecidos pueden desaparecer en México. El miércoles, residentes del poblado de San Fernando, Tamaulipas, publicaron videos de media docena de cadáveres acribillados que fueron arrojados en una calle con mensajes amenazantes del Cártel del Golfo.
En México “desaparecen a desaparecidos”
El gobierno reportó que los elementos de la Guardia Estatal acudieron a la ubicación y reportaron el hallazgo de unas manchas sobre la tierra que presuntamente son de sangre.
“Sin embargo, no se encontraron restos humanos en dicho punto ni en sus alrededores”.
Se desconoce quién retiró los restos. Los cárteles en disputa territorial en ocasiones recogen los cadáveres de sus propios integrantes luego de enfrentamientos.
La Fiscalía General de Tamaulipas anunció el jueves que fueron localizados en una funeraria del fronterizo Reynosa nueve cuerpos reportados por una llamada anónima.
Las autoridades no descartan que el caso tenga relación con el evento de San Fernando, precisó la Fiscalía.
